15 de marzo de 2026
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Constructora investigada por el derrumbe en Parque Patricios

La investigación por estrago culposo que analiza las responsabilidades por el derrumbe del complejo PROCEAR en Parque Patricios reúne pruebas que apuntan a la Constructora Sudamericana S.A. (COSUD), responsable de las obras en el lugar.

El expediente se tramita en la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 31, a cargo de la fiscal María del Rosario Salvetici. En él, la empresa fue mencionada en varios testimonios que cuestionaron su actuación antes del colapso y señalaron conductas sospechosas de sus representantes tras el incidente.

El desprendimiento de una losa de 50 x 70 metros que cayó sobre un estacionamiento subterráneo —destruyendo decenas de vehículos y obligando a evacuar a más de 200 vecinos— ocurrió en el Sector 2 del complejo, donde COSUD realizaba trabajos para atender filtraciones denunciadas desde 2022.

Según declaró el administrador del edificio, el problema estructural afectaba sobre todo las cocheras del subsuelo. En reiteradas oportunidades se solicitó intervención al Banco Hipotecario —promotor del fideicomiso y encargado del mantenimiento— y luego a COSUD. Las filtraciones se originaban por lluvias y dificultades de drenaje en el patio central situado sobre las cocheras.

Durante 2023, 2024, 2025 y hasta enero de 2026 la constructora fue requerida mediante correos, intercambios y notificaciones formales, incluidas dos cartas documento. A la primera no respondió; a la segunda contestó que iniciaría reparaciones, pero que no formalizaría las tareas en un convenio escrito.

En distintos momentos las filtraciones fueron tratadas con intervenciones superficiales e insuficientes. Ante la persistencia de las denuncias —que advertían un riesgo estructural—, en febrero de este año la empresa llevó excavadoras y equipos pesados para realizar trabajos más profundos.

En los días previos al derrumbe COSUD operó maquinaria en el predio para mejorar el drenaje del patio central, ubicado sobre el estacionamiento afectado. Tras el colapso, ocurrido en la madrugada del 3 de marzo, personal de la empresa se presentó en el lugar: al principio a través de su representante legal y luego con autoridades que ofrecieron colaborar.

En la causa quedó registrada una actuación considerada sospechosa por los investigadores. La consignó una de las inspectoras convocadas por la Oficina de Siniestros de la Ciudad de Buenos Aires para levantar muestras en la zona tras el hecho, quien también declaró ante la fiscalía.

La inspectora relató que ese día tomó fotografías, grabó videos y aseguró material relevante para la investigación, mientras los representantes de COSUD actuaban por su cuenta para resguardar pruebas.

Al ser consultada sobre anomalías en el procedimiento, la funcionaria informó que hubo una situación irregular vinculado a las muestras.

Explicó que la empresa quiso que se utilizaran las muestras que ellos habían recolectado en cada sector, pero ella requirió realizar la extracción en sitio y documentarla para poder acreditar su procedencia.

Recordó que el encargado de COSUD preguntó si ese procedimiento era necesario y que ella respondió que sí, porque lo solicitaba la Fiscalía y era el protocolo a cumplir; luego la empresa se puso a disposición.

El abogado Fernando Burlando, que representa a más de 100 víctimas, solicitó que la Justicia investigue a la constructora, sus directivos y técnicos responsables, así como a todos los profesionales y entidades intervinientes en el diseño, cálculo estructural, dirección y control de la obra.

Entre los reclamos se denunció la presunta contaminación de la escena del derrumbe: se indicó que una retroexcavadora ingresó sin aviso al área cuatro días después, cuando el edificio aún estaba evacuado, y que hubo presencia de personal jerárquico de COSUD durante la remoción de escombros.

Los denunciantes advirtieron que el uso de esa maquinaria podría haber alterado o destruido pruebas relevantes, señalando la posible modificación de la escena, ocultamiento de indicios o extracción de materiales esenciales para la investigación, según la presentación de Burlando.

Pidieron además examinar el desempeño de inspectores, autoridades y técnicos de seguridad vinculados al control de la construcción, realizar una pericia técnica independiente y que intervenga la Brigada Especial de Rescate USAR de la Policía Federal, especializada en derrumbes urbanos.

Reclamaron acceso a todos los documentos de obra —planos, memorias de cálculo y libro de obra—, el resguardo de registros de cámaras de seguridad públicas y privadas en la zona y durante la retirada de escombros, y la toma de declaraciones de vecinos y testigos presenciales.

Las muestras del informe técnico

El informe técnico, basado en las muestras recogidas, indicó que la falla podría deberse a “sobrepeso y falta de mantenimiento”. Ese sobrepeso podría haber sido causado por acumulación de agua sin drenaje eficiente, aunque no está probado de forma concluyente.

En la zona del colapso se registraron fisuras verticales y horizontales en muros externos, filtraciones, manchas de humedad y sectores donde las vigas mostraban solo el armado metálico sin la cobertura de hormigón correspondiente.

En la losa se detectó un relleno de aproximadamente 40 centímetros de tierra, cubierto por una capa tipo laja. Esa sobrecarga, sumada a las filtraciones, agravó el deterioro de la estructura y fue señalada como posible causa del derrumbe.

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