Se registraron momentos de tensión el miércoles por la tarde en la sede de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), cuando integrantes del centro estudiantil La Marea, vinculado al Movimiento Social de los Trabajadores (MST) y al Frente de Izquierda, fueron confrontados por un militante de la derecha libertaria.
El joven, que vestía una remera amarilla con la leyenda “Somos Libres”, colocó una diana —un blanco con anillos concéntricos usado para tirar dardos, flechas o proyectiles— bajo el título “Tiro al facho”.
En el centro del objetivo había una fotografía del presidente Javier Milei en lugar de un número. En los anillos exteriores aparecían, según lo mostrado, los rostros del dictador Jorge Rafael Videla; del ex ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz; del expresidente de Estados Unidos Donald Trump; y del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
En un video difundido por quien filmaba la escena, el joven pronunció la frase “Tirale un tiro a Milei” mientras registraba la instalación, y fue interpelado por varios integrantes del grupo de izquierda. Una de las manifestantes respondió ante la cámara que estaban defendiendo los derechos humanos.
Se produjeron cruces verbales en los que se acusó al autor de la acción de incitar a la violencia y se reclamó que no se expusieran los rostros de los manifestantes en las grabaciones. El presidente compartió el video en sus redes sociales acompañado de la frase “Civilización o barbarie. Fin”.
Posición de La Marea
Desde el espacio estudiantil difundieron su versión de lo ocurrido. Una de sus representantes, tras clavar un dardo sobre la fotografía de Milei, afirmó que no dan lugar a lo que calificaron como “fachos” y denunció que un militante libertario los había intimidado durante una intervención destinada a reivindicar la memoria, la verdad y la justicia por los más de 140 desaparecidos vinculados a la facultad.
En imágenes grabadas desde la propia agrupación se observa la discusión entre quien filmaba y miembros del centro de estudiantes. En esa grabación se hizo referencia al cierre de universidades impulsado por la dictadura hace 50 años y se vinculó esas acciones con medidas de ajuste actuales, además de convocar a participar de la marcha del 24 de marzo y de una visita guiada a la ex ESMA con sobrevivientes de la represión estatal.
Durante el intercambio, algunas manifestantes entonaron consignas como “olé, olé, olé, olá, adonde vayan los iremos a buscar”, habituales en actos contra la dictadura, en un tono de confrontación hacia el militante libertario.
Los estudiantes aprovecharon la situación para invitar a sumarse a las actividades por el 24 de marzo, fecha en la que se conmemoran los 50 años del golpe de Estado de 1976, y para promover la visita a la ESMA con sobrevivientes como parte de las acciones por la memoria, la verdad y la justicia.
La intervención concluyó con consignas vinculadas a la búsqueda de justicia y a la continuidad de la militancia estudiantil, en medio de un contexto de debate público sobre el papel de la educación pública y la preservación de la memoria histórica en Argentina.
El episodio puso de manifiesto las tensiones existentes en el ámbito universitario en torno a los reclamos por memoria y derechos humanos, así como el rechazo explícito de los participantes a posturas negacionistas o autoritarias.



