Las elecciones municipales celebradas este domingo en Francia determinaron el liderazgo en más de 1.500 localidades, incluida París, donde el socialista Emmanuel Grégoire fue elegido nuevo responsable del gobierno municipal.
Grégoire, que encabezó una coalición con ecologistas y comunistas, obtuvo en torno al 53% de los votos, según las primeras estimaciones.
En su intervención tras el triunfo, apeló a la calma frente a los temores sobre el futuro y afirmó que París será un baluarte frente a la derecha, defendiendo la convivencia y la vida colectiva.
A sus 48 años, Grégoire sucede a Anne Hidalgo. Su trayectoria está vinculada al equipo socialista desde la alcaldía de Bertrand Delanoë; estudió ciencia política en Burdeos, trabajó en el sector privado y fue jefe de gabinete en los años en que la izquierda recuperó la capital. Desde 2018 ocupaba el puesto de número dos en el ayuntamiento.
Durante la campaña anunció la continuidad de políticas de adaptación al cambio climático y se comprometió a abordar desafíos urbanos como la vivienda, la limpieza y la seguridad en espacios públicos.
En el sur, Niza cambió de signo político: Éric Ciotti, aliado del Agrupación Nacional (RN), se impuso con alrededor del 45% de los votos frente al alcalde saliente Christian Estrosi. Con este resultado, el RN suma Niza a feudos como Perpiñán y obtiene representación en Carcasona, aunque no logró victorias en Marsella, Toulon ni Nîmes.
En Marsella, la segunda ciudad más poblada, el socialista Benoît Payan fue reelegido con cerca del 53% de los sufragios; el candidato del RN, Franck Allisio, alcanzó alrededor del 41,5%.
La retirada en la segunda vuelta del aspirante de la izquierda radical, Sébastien Delogu, favoreció la concentración del voto progresista. La jornada también destacó por la reelección del ex primer ministro Édouard Philippe en Le Havre y por el avance de La Francia Insumisa en Roubaix, según proyecciones de sondeos y medios locales.
Más de 17 millones de ciudadanos participaron en la segunda vuelta, centrada en áreas urbanas y medianas, ya que la mayoría de los municipios rurales resolvieron sus alcaldías en la primera ronda. Francia tiene alrededor de 35.000 municipios y muchas elecciones se definieron la semana anterior.
Dirigentes del RN interpretaron su avance en Niza y otras ciudades del sur como parte de una estrategia de implantación territorial a largo plazo. Marine Le Pen destacó los resultados en Niza y Carcasona y la dirección del partido resaltó el aumento de concejales y la presencia en nuevas áreas.
No obstante, el RN no logró imponerse en grandes urbes como Marsella, donde la movilización de alianzas de izquierdas y del centro impidió la alternancia política.
Los responsables de la izquierda celebraron la retención de París y Marsella y el progreso en ciudades medianas del norte. Tras conocerse los resultados, Grégoire afirmó que París seguirá siendo una ciudad abierta y solidaria; contó con el respaldo de su antecesora y de los socios ecologistas y comunistas.
En el resto del país se observó una elevada fragmentación política: la derecha tradicional mantuvo posiciones en varias capitales departamentales, mientras que formaciones de centro y alianzas locales resistieron en ciudades medianas.
Édouard Philippe, reelegido en Le Havre, aprovechó su victoria para lanzar un mensaje de unidad frente a la polarización política.
La participación se mantuvo por debajo del 50%, en línea con las últimas municipales, y la jornada transcurrió sin incidentes graves, según informes oficiales. Los resultados definitivos se irán confirmando con el avance del recuento y la proclamación oficial en cada municipio.
(Con información de AFP y EFE)



