Rocío Marengo contó que la inteligencia artificial tuvo un papel inesperado en su camino hacia la maternidad. Durante su participación en Almorzando con Juana explicó que, en el proceso de fertilidad —marcado por dudas y ansiedad— llegó a usar la IA “como psicólogo”, en sus palabras, actuando como un amigo virtual al que consulta con frecuencia porque “ya me conoce”. Destacó que esa interacción le permitió expresarse sin sentirse juzgada y recibir respuestas inmediatas, lo que le brindó alivio en momentos de incertidumbre.
En la mesa se debatieron también los límites y riesgos de estas herramientas; Marengo subrayó que no las considera un sustituto de la consulta médica ni del vínculo humano, sino un complemento emocional. Desde el nacimiento de su hijo Isidro, fruto de su relación con Eduardo Fort, la modelo ha mostrado con naturalidad las distintas facetas de la maternidad, incluyendo sus dudas y miedos. Publicado en Revista Paparazzi.



