El Parlamento de Venezuela aprobó el nombramiento del diputado Mervin Maldonado como nuevo jefe de la Gran Misión Vuelta a la Patria, programa oficial destinado a la atención de migrantes venezolanos en el exterior.
Maldonado reemplazará a Camilla Fabri, quien fue separada del cargo en el marco de una serie de ajustes administrativos relacionados con la salida de miembros del círculo cercano del gobierno.
Es contador público egresado de la Universidad de Los Andes y está vinculado al chavismo desde sus años universitarios. En la última década ocupó distintos cargos en la administración pública, entre ellos ministro de Juventud y Deporte, diputado suplente en la Asamblea Nacional Constituyente, secretario ejecutivo de misiones sociales y, recientemente, fue elegido parlamentario por el estado Mérida.
Su gestión en el Ministerio del Deporte estuvo marcada por denuncias de malversación y mala administración. En 2016 la ciclista Daniela Larreal afirmó que los recursos destinados a los atletas no llegaban a los beneficiarios y que la institución operaba como una “caja chica” para funcionarios. Informes de medios independientes en ese periodo señalaron investigaciones por presuntos desvíos de fondos y prácticas opacas en la gestión deportiva.
También se le vinculó a la controversia por la participación de Venezuela en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, cuando fue señalado como intermediario en la coordinación de mensajes y dedicatorias de atletas hacia figuras del oficialismo.
A lo largo de su carrera política ha ocupado cargos de alto nivel sin que se registren logros concretos y verificables en las áreas de deporte, juventud o misiones sociales. Analistas consultados atribuyen su permanencia en puestos estratégicos más a la lealtad partidista y a la cercanía con dirigentes del PSUV que a una gestión eficaz.
En los últimos meses se le ha identificado como portavoz que promueve la “liberación” de figuras vinculadas al oficialismo, postura que lo sitúa dentro del sector más radical de la alianza gobernante.
El relevo de Maldonado se produjo en el contexto de una reestructuración que incluyó la salida de Camilla Fabri, esposa de Alex Saab, empresario colombiano acusado de actuar como testaferro del gobierno en operaciones de corrupción y lavado de dinero.
Fabri, de nacionalidad italiana, estaba al frente del despacho encargado de la atención a migrantes y fue cesada tras semanas de especulaciones sobre la situación procesal y el paradero de su esposo, quien ha permanecido fuera de la escena pública desde su destitución en el Ministerio de Industrias.
La carrera de Alex Saab se consolidó durante los gobiernos de Nicolás Maduro; se le atribuye la gestión de millonarias importaciones para programas sociales como los CLAP, que han sido señalados por organismos internacionales y medios independientes como focos de corrupción.
La detención de Saab en 2020 y su posterior extradición a Estados Unidos intensificaron la presión sobre su entorno familiar y político, provocando una serie de destituciones de funcionarios vinculados a su red.
El nombramiento de Maldonado se suma a movimientos internos que buscan distanciar a la administración actual de los escándalos asociados al antiguo círculo del poder y proyectar una imagen de renovación, aunque persisten dudas sobre su capacidad para ofrecer resultados efectivos y transparentes en la nueva etapa.
(Con información de AFP)



