29 de marzo de 2026 – 18:32
Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) concluye que la mayor parte de la reducción acumulada del gasto durante la gestión de Javier Milei se destinó a cerrar el déficit fiscal heredado y consolidar superávit, mientras que una porción menor sirvió para compensar la caída de ingresos no tributarios.
Según el relevamiento, el 91% de la reducción del gasto se utilizó para revertir el déficit fiscal y lograr superávit, y el 9% restante se destinó a absorber la pérdida de ingresos no tributarios. En términos del producto, a fines de 2023 el déficit equivalía al 4,4% del PBI; en el acumulado de 12 meses hasta febrero de 2026 se registró un superávit del 0,2% del PBI, lo que representa una mejora de 4,6 puntos porcentuales.
El ajuste en términos impositivos
El informe también analizó el margen fiscal que podría abrirse para una eventual baja de impuestos. Según el IARAF, el recorte efectivo del gasto primario es equivalente, en magnitud, a la recaudación combinada del impuesto al cheque, los derechos de exportación, el ya eliminado impuesto PAIS y la mitad de los ingresos brutos provinciales, lo que ilustra la escala del ajuste desde la perspectiva tributaria.
No obstante, el estudio aclara que la reducción efectiva de la presión tributaria a nivel nacional fue mucho más limitada. Entre fines de 2023 y febrero de 2026, la caída de la recaudación tributaria efectiva fue de apenas 0,54 puntos del PBI, que equivale al 9% del ajuste total, ya que la prioridad oficial fue alcanzar primero el equilibrio fiscal.
En términos absolutos, la reducción también fue significativa: medido en pesos constantes de febrero de 2026, el gasto público total cayó $62,1 billones, una baja real del 28%. Expresado en dólares corrientes, la disminución fue de US$ 32.800 millones, equivalente al 24%.




