30 de marzo de 2026
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Sony suspende tarjetas de memoria por escasez de SSD

Sony ha suspendido temporalmente la recepción de pedidos de la mayoría de sus tarjetas de memoria en Japón, tanto las orientadas a fotografía profesional como las dirigidas al consumidor general.

La medida, que afecta a distribuidores y a compradores de la Sony Store, responde a la persistente crisis de semiconductores —en particular al suministro de memoria NAND— y pone de manifiesto que el problema alcanza a componentes más allá de los productos más visibles del sector tecnológico.

Escasez de semiconductores: impacto directo en las tarjetas de memoria Sony

La paralización de pedidos en Japón incluye una amplia gama de tarjetas CFexpress (tipos A y B) y modelos SDXC y SDHC de alto rendimiento, así como versiones más económicas.

Sony ha indicado que, por ahora, no puede garantizar el suministro y no ha facilitado una fecha para reanudar las ventas ni ha precisado qué proveedor o componente concreto está provocando el bloqueo de la producción. Todo apunta a limitaciones en la disponibilidad de memoria NAND, cuya demanda ha aumentado por el crecimiento de la inteligencia artificial y los centros de datos.

La decisión de congelar pedidos en lugar de subir precios o alargar plazos de entrega refleja la gravedad de la situación.

En el sector se reconoce que la presión sobre la RAM y la NAND podría complicar las operaciones de múltiples empresas tecnológicas durante 2026, lo que indica que no se trata solo de una fluctuación temporal de inventarios.

Contexto global: la crisis de chips se extiende a productos básicos

Aunque la suspensión por el momento se limita al mercado japonés, Sony advierte que el stock disponible podría agotarse pronto. Esto no significa que las tarjetas de memoria vayan a desaparecer de inmediato a nivel mundial, pero sí evidencia que incluso los grandes fabricantes están teniendo dificultades para mantener la cadena de suministro.

El episodio evidencia que la crisis de semiconductores no ha terminado, sino que ha cambiado de foco. Ya no afecta solo a tarjetas gráficas, consolas o teléfonos, sino también a accesorios cotidianos como las tarjetas SD.

El mercado aún no ha recuperado la estabilidad previa, y los consumidores empiezan a percibir la escasez en componentes menos visibles de la tecnología diaria.

Toda la producción de 2026 ya está vendida según el mayor fabricante

El rápido avance de la inteligencia artificial ha provocado una demanda excepcional de almacenamiento de datos, que afecta tanto a memorias DRAM y NAND como a los discos duros mecánicos tradicionales.

Western Digital, uno de los principales fabricantes, anunció que toda su producción de discos duros para 2026 ya está comprometida, y que una parte significativa de las unidades previstas para 2027 y 2028 también tiene compradores asegurados.

Este contexto incide en la disponibilidad y en el precio de estos dispositivos, con impacto tanto para usuarios particulares como para empresas tecnológicas.

La demanda ligada a la inteligencia artificial ha incrementado la necesidad de DRAM y NAND, componentes clave en los SSD, y ha llevado los precios de la DRAM a niveles históricos, lo que empuja a algunos consumidores a optar por alternativas más económicas, como actualizar con DDR4.

Además, el encarecimiento no se limita a la memoria RAM y a los SSD: también afecta a los discos duros mecánicos, pese a su tecnología basada en platos físicos. Hasta hace poco, los HDD eran la opción preferida por su menor coste por terabyte.

Hoy, la necesidad de almacenar grandes volúmenes de datos para entrenar modelos de IA —copias de seguridad, registros y bases de datos— ha vuelto a aumentar el valor de los discos duros tradicionales. El encarecimiento de los SSD ha reforzado el papel de los HDD como alternativa más viable para almacenamientos masivos.

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