Los jueces de la Corte Suprema Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti fueron oradores en un acto celebrado este lunes por la tarde en el Salón de Actos del tribunal, al que asistieron decenas de referentes del ámbito judicial. En el encuentro se presentó el “Proyecto de Reglamento de Concursos para la Selección de Magistrados”, aprobado por acordada 4/2026 el 25 de marzo. Estuvo presente el presidente de la Corte, Horacio Rosatti.
El proyecto incorpora una serie de cambios que deberán ser considerados por el Consejo de la Magistratura, presidido por Rosatti, y responsable de organizar y conducir los concursos para cubrir cargos judiciales.
Al acto asistieron consejeros del Consejo de la Magistratura, juezas y jueces de cámaras y tribunales federales y nacionales, representantes del Ministerio Público y de Cortes y tribunales superiores provinciales.
La Corte Suprema impulsó una reforma integral del reglamento de selección de magistrados en un contexto en el que quedan más de 200 vacantes en el fuero federal. La iniciativa, respaldada por diversas entidades jurídicas, propone un sistema que prioriza el mérito, la transparencia y la trazabilidad de los procesos.
El nuevo esquema forma parte de una estrategia de renovación institucional encabezada por el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
El proyecto incorpora herramientas tecnológicas en la evaluación de aspirantes y reduce la discrecionalidad en distintas etapas del proceso, con el objetivo de fortalecer la calidad del nombramiento y la confianza en el sistema judicial.
Las palabras de Rosenkrantz
Rosenkrantz explicó que impulsaron la iniciativa por la necesidad de mejorar el procedimiento de selección y porque, pese a que en años previos se presentaron propuestas con reformas positivas, ninguna llegó a ser tratada en Plenario del Consejo. Describió la propuesta como sistémica y advirtió que su lógica interna puede verse alterada si se modifican puntos nodales.
Pidió al Consejo un esfuerzo por evaluar la propuesta, preferentemente a la brevedad, y expresó su esperanza de que se apruebe sin cambios en sus aspectos esenciales.
Concluyó afirmando que el Consejo tiene la oportunidad de convertir en realidad una aspiración institucional de larga data para el país.
Las palabras de Lorenzetti
Lorenzetti señaló que la acordada da cuenta de un déficit estructural en los procesos de selección y que ese diagnóstico no es una invención, sino un reclamo frecuente recibido de jueces, funcionarios judiciales y abogados de todo el país. Subrayó la responsabilidad de los titulares de los poderes estatales de ofrecer una respuesta.
Advirtió además que el problema no es exclusivo del Consejo de la Magistratura nacional, sino que también se observa en procesos provinciales, donde perciben una creciente partidización en la designación de jueces. Señaló la necesidad de llamar la atención sobre ese fenómeno y trabajar para revertirlo.
Destacó que el objetivo es regular la discrecionalidad: evitar que la selección de magistrados sea arbitraria, opaca o sujeta a intereses poco claros y a variaciones según cambios políticos.
Cuáles son los principales cambios
El proyecto establece que los antecedentes de los aspirantes se calificarán con pautas objetivas, priorizando el rendimiento académico y el mérito efectivo por encima del tiempo de carrera burocrática.
La prueba de oposición incluirá una etapa general compuesta por 120 preguntas seleccionadas aleatoriamente de un banco de 2.000 ítems, evaluadas de forma automatizada, y una etapa especial con ejercicios de razonamiento y resolución de casos prácticos. El uso de tecnología permitirá el anonimato en las pruebas y la trazabilidad de cada etapa del proceso.
Cada concurso contará con inscripción digital, continua y permanente. Los aspirantes deberán conformar un legajo digital individual, actualizado y accesible para ellos mismos, para los demás concursantes y para las autoridades, de acuerdo con las normas de confidencialidad vigentes. Tras las pruebas escritas, los seis mejores pasarán a una entrevista personal pública, cuya ponderación estará limitada a 20 puntos.
La Comisión de Selección presentará una terna con el orden de mérito y los puntajes obtenidos. El plenario discutirá los resultados en una audiencia pública antes de la aprobación o el rechazo final del concurso.
El proyecto busca reducir sustancialmente los plazos de los concursos y evitar las largas vacancias en los juzgados mediante un mecanismo de concursos anticipados para cubrir plazas ante jubilaciones o renuncias.
La iniciativa contó con el apoyo de diversas entidades, entre ellas el Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal, el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, la asociación IDEA y el Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (FORES).



