31 de marzo de 2026
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Pobreza baja a 28,2% y afecta a 13,5 millones

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que en el segundo semestre de 2025 la pobreza fue del 28,2% y la indigencia del 6,3% en los principales centros urbanos. Extrapoladas al total del país, estas proporciones equivalen a 13,5 millones de argentinos en situación de pobreza al cierre del segundo año de gestión de Javier Milei.

La extrapolación de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec a una población total de 47,9 millones de habitantes indica que la pobreza alcanza a 13,5 millones de personas y la indigencia a 3 millones.

Estos valores representan una caída significativa respecto al segundo semestre de 2024, cuando la pobreza era del 38,1% y la indigencia del 8,2% según el Indec, y también mejoran los registros del primer semestre de 2025, que fueron 31,6% y 6,9% respectivamente.

En comparación con el primer semestre de 2025, hubo una disminución de 1,54 millones de personas que no alcanzaban ingresos suficientes para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y una reducción de 269 mil en quienes no acceden por sus propios medios a la Canasta Básica Alimentaria (CBA).

El nivel actual de pobreza es el más bajo desde el primer semestre de 2018, cuando se ubicó en 27,3% durante la gestión de Mauricio Macri. El índice de indigencia también es el menor desde la primera mitad de 2018, periodo en el que el organismo reportó un 6,7%.

Al inicio de la gestión de Javier Milei, tras la devaluación del peso en los primeros meses de 2024, la pobreza trepó al 52,9% y la indigencia al 18,1%. Posteriormente, con la implementación del nuevo programa económico y la desaceleración de la inflación, en el segundo semestre de ese año bajaron a 38,1% y 8,2%, respectivamente, cerrando así el primer año de mandato.

Desde el Poder Ejecutivo esperaban consolidar una tendencia descendente en ambos indicadores. Sin embargo, el escenario fue más complejo debido a que en los últimos meses del año pasado la inflación se aceleró, en buena parte por aumentos en el rubro Alimentos y bebidas, que afectan de manera importante a la CBT y la CBA, las referencias para pobreza e indigencia.

“La pobreza en Argentina se calcula de manera semestral a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y responde a un criterio de ingresos: mide qué porcentaje de la población no alcanza a cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y, en el caso de la indigencia, la Canasta Básica Alimentaria (CBA)”, explicó Facundo Beltramone, economista de Fundación Libertad.

Por ello, la evolución de alimentos y bebidas es determinante —define la indigencia y tiene un fuerte peso en la pobreza—, al igual que la dinámica de los ingresos, especialmente los no registrados, y las transferencias sociales como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y otras asignaciones, que concentran gran parte del ingreso de los sectores más vulnerables.

La secuencia reciente muestra cambios marcados: la pobreza pasó de 41,7% en el segundo semestre de 2023 a 52,9% en el primer semestre de 2024 durante el shock inflacionario inicial, y luego se corrigió rápidamente hasta 38,1% en el segundo semestre de 2024 y 31,6% en el primer semestre de 2025. A partir de allí, la dinámica de salarios y precios —especialmente de los alimentos— siguió un rumbo distinto.

“La inflación bajó a 31,5%, pero los salarios registrados crecieron por debajo (28,8%), los no registrados por encima (38,2%) y alimentos y bebidas avanzaron 32,2%, levemente por encima del nivel general. En este contexto, aunque las transferencias sociales siguen siendo relevantes y los salarios no registrados crecieron por encima de la inflación, los alimentos ya no contribuyen tanto a la caída de la pobreza como antes”, concluyó Beltramone.

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