Ucrania ofreció su experiencia en el empleo de drones marítimos para contribuir a la reapertura del estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo por parte de Irán está impidiendo el paso de cerca del 20 % del suministro mundial de petróleo.
Tras una gira por el Golfo Pérsico, donde más de 200 operadores ucranianos de drones colaboran en la defensa contra vehículos no tripulados iraníes, el presidente Volodimir Zelensky afirmó que el envío de drones marítimos a países de la región es una opción contemplada en los acuerdos de cooperación en defensa firmados con Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar.
Zelensky comparó el bloqueo del estrecho de Ormuz con el que Rusia impuso a los puertos ucranianos en 2022 y reiteró su apoyo a los países del Golfo que afrontan represalias iraníes tras los ataques de Estados Unidos e Israel.
Subrayó que Ucrania está dispuesta a ayudar a reabrir esta vía de navegación estratégica bloqueada por Irán y afirmó: “Ninguna nación debería quedarse sola ante los ataques terroristas”, en un llamado a sus socios internacionales para que mantengan las sanciones energéticas contra Rusia a pesar de la crisis generada por la guerra en Oriente Medio.
“El bloqueo de la navegación normal en el estrecho de Ormuz es, en realidad, el mismo desafío que afrontamos en Ucrania en 2022, cuando Rusia intentó bloquear nuestros puertos y el acceso al mar, solo que a una escala mucho más peligrosa”, señaló Zelensky en un mensaje difundido en redes sociales.
El presidente enfatizó que Ucrania busca “una mayor seguridad común” y destacó los acuerdos de colaboración alcanzados recientemente con gobiernos de países afectados por los ataques. “Nuestra experiencia militar ya está dando resultados”, afirmó.
En concreto, indicó que los interceptores de drones iraníes “ya están dando resultados” en Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Qatar y Jordania, y expresó su confianza en que otros países, como Bahréin, Kuwait e Irak, puedan sumarse a estas estrategias defensivas a medida que avanzan las conversaciones.
“La situación en esta región tiene repercusiones globales: afecta a los mercados internacionales, al coste de la vida en todos los países y a desafíos tecnológicos que requieren una respuesta adecuada. La guerra vuelve las armas más peligrosas”, advirtió.
Zelensky agregó que Ucrania mantiene contactos con estados fuera de la región, incluidos Turquía y “otros con potencial significativo”, y agradeció a quienes colaboran internacionalmente para proteger a la población y las infraestructuras.
El experto ucraniano Oleksandr Kovalenko explicó a EFE que la situación militar en el estrecho de Ormuz difiere de la del mar Negro, aunque la experiencia de Ucrania podría ser útil si Estados Unidos y los países regionales optan por una vía militar para desbloquear el paso marítimo.
Kovalenko, analista del Grupo de Resistencia Informativa desde el puerto de Odesa, recordó que en el mar Negro Ucrania logró destruir o dañar más de un tercio de la flota convencional rusa empleando tecnologías como los drones navales Magura y Sea Baby, vehículos no tripulados capaces de transportar cientos de kilos de explosivos a largas distancias.
“La flota rusa tuvo que abandonar la Isla de las Serpientes y después Sebastopol”, señaló Kovalenko. Actualmente, los buques rusos apenas salen de su nueva base en el puerto de Novorosíisk por temor a ataques con drones.
En Oriente Medio, la flota convencional iraní también sufrió pérdidas por los ataques de Estados Unidos e Israel. No obstante, Irán conserva capacidades para una guerra asimétrica, principalmente mediante el lanzamiento de misiles antibuque contra embarcaciones comerciales desde su extensa costa, y el uso de drones marítimos y botes pequeños; alrededor de una veintena de buques fueron atacados de esta manera en la región.
(Con información de Europa Press y EFE)



