5 de abril de 2026
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Cafeína nocturna aumenta la impulsividad en mujeres

Un estudio reciente de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) indica que consumir cafeína por la noche puede aumentar la impulsividad, con un efecto particularmente pronunciado en las hembras del modelo estudiado.

La investigación, realizada en el laboratorio de la profesora Kyung-An Han del Departamento de Ciencias Biológicas de la UTEP, utilizó moscas de la fruta para analizar cómo la ingesta nocturna de cafeína se relaciona con una reducción del autocontrol y una mayor propensión a comportamientos de riesgo.

En el trabajo publicada en la revista iScience, los autores compararon el comportamiento de Drosophila melanogaster expuestas a cafeína en distintos momentos del ciclo diario.

Las moscas que recibieron cafeína durante la noche mostraron una menor capacidad para inhibir el movimiento ante estímulos aversivos, un efecto que no se observó en los ejemplares expuestos durante el día, lo que indica que el momento de consumo influye en los efectos conductuales de la cafeína.

Según Paul Sabandal, profesor asistente de investigación en el Departamento de Ciencias Biológicas de UTEP, la cafeína es la sustancia psicoactiva de mayor consumo a nivel mundial, y alrededor del 85% de los adultos en Estados Unidos la consumen de forma habitual. El equipo investigó si el horario y otros factores pueden modificar su impacto sobre el control de los impulsos.

Las diferencias entre sexos amplifican el efecto en las mujeres

El estudio identificó que las hembras mostraron una sensibilidad mucho mayor al efecto de la cafeína nocturna, a pesar de presentar concentraciones de la sustancia similares a las de los machos. La profesora Han señaló que, dado que las moscas no tienen hormonas humanas como el estrógeno, otros factores genéticos o fisiológicos deben explicar esa mayor sensibilidad.

La impulsividad se evaluó midiendo la capacidad de las moscas para detener el vuelo ante un fuerte flujo de aire, estímulo considerado aversivo. Erick Saldes, investigador principal del estudio en la Universidad de Illinois College of Medicine Peoria, explicó que “las moscas que consumieron cafeína en horario nocturno fueron menos capaces de detenerse, mostrando comportamientos impulsivos como continuar el vuelo pese a estímulos negativos”.

Estos resultados sugieren que el aumento de la impulsividad no se debe a diferencias hormonales humanas, sino probablemente a mecanismos genéticos o fisiológicos aún por determinar. Comprender esos procesos podría ayudar a explicar cómo los ritmos circadianos y rasgos biológicos específicos modulan la influencia de la cafeína.

Posibles consecuencias para grupos que consumen cafeína por la noche

Las conclusiones del estudio plantean preguntas sobre los posibles efectos del consumo intencional de cafeína por la noche entre personas que trabajan en turnos nocturnos. Los autores señalan que los resultados podrían tener implicaciones para quienes laboran de noche, el personal sanitario y las Fuerzas Armadas, especialmente en el caso de las mujeres dentro de esos grupos.

El laboratorio de la UTEP se enfoca en la base neurobiológica de la plasticidad del comportamiento, incluyendo el aprendizaje, la memoria, la adicción y las interacciones entre genes y ambiente relacionadas con enfermedades neurodegenerativas.

En conjunto, los hallazgos indican que el horario de consumo de cafeína puede afectar el autocontrol y la impulsividad en modelos animales como la mosca de la fruta. Si mecanismos similares existieran en humanos, las mujeres podrían ser más sensibles a estos efectos; sin embargo, por ahora no hay evidencia directa que permita extrapolar estos resultados a las personas.

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