5 de abril de 2026
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Miniserie poco recordada sobre la Pasión de Cristo en streaming

Casi veinte años después de su estreno original, The Passion —la miniserie de seis capítulos producida por la BBC que narra la última semana de la vida de Jesús— está disponible en HBO Max. Se recuerda como una de las apuestas religiosas más ambiciosas de la televisión británica, aunque con un recuerdo público reducido.

La serie se emitió por primera vez entre el 16 y el 23 de marzo de 2008, distribuida a lo largo de cuatro noches en BBC1 y programada para la Semana Santa en horario de máxima audiencia.

El reparto incluyó a destacados actores británicos e irlandeses. Joseph Mawle interpretó a Jesús, con Paloma Baeza como María Magdalena y Penelope Wilton en el papel de la Virgen María.

Entre los apóstoles figuraron nombres como Paul Nicholls (Judas), Jamie Sives (Juan), Darren Morfitt (Pedro) y Dean Lennox Kelly (Santiago), junto a otros intérpretes en los papeles del resto del apostolado.

James Nesbitt asumió el papel de Poncio Pilato; Ben Daniels interpretó a Caifás y Denis Lawson a Anás. David Oyelowo apareció como José de Arimatea y Laura Fraser como Abigail.

En los papeles secundarios, pero reconocibles, estuvieron Stephen Graham como Barrabás, Mark Lewis Jones como Marco y Esther Hall como Claudia, la esposa de Pilato. Roger Ashton-Griffiths completó el elenco romano como el prefecto sirio.

El formato episódico acumulaba tensión de un capítulo a otro hasta culminar en la Resurrección el Domingo de Pascua. Esa estructura fue planteada por el productor Nigel Stafford-Clark, quien había utilizado una fórmula parecida con éxito en adaptaciones anteriores.

La filmación se realizó en el sur de Marruecos, en las cercanías de Ouarzazate, y se desarrolló en condiciones exigentes y con retos logísticos propios de entornos áridos y cambiantes.

Stafford-Clark relató a la prensa que el rodaje sufrió contratiempos meteorológicos notables: una crecida repentina arruinó las escenas del arresto en Getsemaní y una tormenta interrumpió las tomas de la crucifixión cuando las cámaras ya estaban en marcha.

El productor comentó con ironía que, en ocasiones, la experiencia parecía más propia del Antiguo Testamento que del Nuevo, en referencia a las dificultades climáticas acumuladas durante el rodaje.

Para Mawle, encarnar a Jesucristo supuso un reto central en su carrera, con escenas especialmente exigentes como la de la crucifixión en el Gólgota, que requirieron jornadas de rodaje muy tempranas y gran esfuerzo físico y emocional.

La crucifixión de Jesús

El guion fue encargado al escritor irlandés Frank Deasy, conocido por sus trabajos en dramas sociales y por colaborar en Prime Suspect 7.

En entrevistas, Deasy explicó que su propósito principal fue retratar a los personajes como seres humanos completos, evitando idealizaciones unidimensionales.

El autor buscó presentar a un Jesús con emociones reales —frustración, ira, miedo y dudas—, no como una figura desprovista de humanidad sino como alguien tangible y complejo.

Deasy reconoció influencias en el realismo de El Evangelio según San Mateo, de Pasolini, y rechazó deliberadamente la estética de La Pasión de Cristo de Mel Gibson, que consideró despojada de cierta dimensión espiritual del personaje.

La representación de la crucifixión generó debate. El equipo de diseño optó por una postura más encogida del cuerpo, con los brazos elevados y clavos en los antebrazos, apoyándose en hallazgos arqueológicos, entre ellos un esqueleto descubierto cerca de Jerusalén en 1968.

Simon Elliott, diseñador de producción, defendió este enfoque señalando que las imágenes victorianas tradicionales no necesariamente reflejan la evidencia histórica disponible.

La decisión contó con el respaldo de asesores históricos como Mark Goodacre, quien explicó que los romanos empleaban distintos métodos de crucifixión y que la postura mostrada era coherente con algunas prácticas documentadas.

No obstante, la propuesta recibió críticas por parte de algunos teólogos, que consideraron que ciertas representaciones podían contradecir o apartarse de las descripciones bíblicas tradicionales.

Paloma Baeza describió la filmación de la crucifixión como uno de los episodios más difíciles de su trayectoria: ver la escena en pantalla, con un hombre sufriendo en la cruz, resulta extremadamente conmovedor y duro de contemplar.

La serie fue concebida para ser accesible tanto a espectadores creyentes como a quienes se acercaran desde una perspectiva no religiosa: una narración sobre sufrimiento, muerte y trascendencia que permite múltiples niveles de interpretación.

Los seis episodios de The Passion están disponibles para su visualización en HBO Max.

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