Las acciones estadounidenses cerraron al alza este jueves, impulsadas por avances en las negociaciones para una solución pacífica en Oriente Medio y por el anuncio del primer ministro israelí sobre la posibilidad de “negociaciones directas” con Líbano. Tras una apertura negativa, los tres principales índices de Wall Street recuperaron terreno: el S&P 500 subió 0,61% hasta 6.823,94 puntos, el Nasdaq Composite ganó 0,81% y quedó en 22.819,30, y el Dow Jones avanzó 0,57% hasta 48.183,65.
El optimismo de los inversores se apoyó en la expectativa de que la frágil tregua entre Estados Unidos e Irán se mantenga, aunque persisten dudas por la continuidad de la actividad militar israelí en Líbano. Analistas señalaron la necesidad de mayor “claridad” sobre lo que ocurre en la región; otra voz calificó la información disponible como “vaga o presta a confusión”.
En los mercados de energía, el barril de Brent para junio subió 1,23% y cerró en 95,92 dólares en Londres, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) para mayo trepó 3,67% hasta 97,87 dólares, habiendo superado momentáneamente los 100 dólares durante la jornada. El alza se atribuyó a la incertidumbre sobre la durabilidad del alto el fuego y a las limitaciones en el tráfico del estrecho de Ormuz.
Por primera vez desde la tregua, un petrolero no iraní cruzó el estrecho de Ormuz, pero la navegación permanece lejos de niveles habituales. La reapertura de este paso estratégico fue una condición para el cese de hostilidades, aunque el tránsito sigue restringido, lo que contribuye a la presión alcista sobre los precios del crudo.
La volatilidad en el petróleo ha sido marcada en las últimas semanas: el Brent osciló desde alrededor de 70 dólares por barril antes del conflicto hasta superar los 119 dólares en algunos momentos. Estrategas de Macquarie advirtieron que la presión alcista podría “permanecer durante un tiempo” dada la distancia entre las demandas de Estados Unidos e Irán y el riesgo de nuevos picos por tensiones regionales.
A pesar de la reciente volatilidad, el mercado accionario estadounidense sigue cerca de sus máximos históricos: el S&P 500 está apenas 2,2% por debajo del récord de enero. El avance del día se vio apoyado por resultados corporativos y anuncios empresariales, como la subida del 8,5% de Constellation Brands tras presentar cifras mejores de lo esperado y la declaración del CEO de Amazon, Andy Jassy, sobre ingresos anuales por encima de 15.000 millones de dólares en servicios de inteligencia artificial.
En contraste, Simply Good Foods cayó 18,1% tras publicar resultados por debajo de las previsiones. Datos del Departamento de Comercio mostraron que la economía estadounidense creció en el cuarto trimestre a un ritmo inferior al esperado y que la inflación se mantiene elevada; la rentabilidad del bono del Tesoro a diez años se redujo ligeramente hasta 4,28%.
Las minutas de la última reunión de la Reserva Federal indicaron que los responsables monetarios consideran posibles nuevas subidas de tasas para contrarrestar la presión inflacionaria que podría derivarse de un conflicto prolongado. Si los precios del petróleo se mantienen altos, la Fed podría tener dificultades para retomar recortes de tasas, incluso si el mercado laboral muestra signos de debilidad.
En los mercados internacionales, las principales bolsas de Asia y Europa cerraron en negativo, con caídas destacadas como la del Kospi de Corea del Sur, que retrocedió 1,6%, y la del DAX de Alemania, que perdió 1,1%.
(Con información de AFP, EFE, AP y Reuters)



