El intendente de San Isidro, Ramón Lanús, y el presidente del Banco Macro, Jorge Brito, se reunieron este viernes con motivo de la inauguración de la nueva sucursal bancaria en el municipio. En el encuentro, Lanús hizo un balance de las medidas de desregulación y modernización administrativa implementadas por su gestión.
Durante la apertura, en la que participaron autoridades locales y referentes del ámbito financiero, Lanús destacó el efecto positivo de las políticas destinadas a incentivar la inversión privada desde el inicio de su mandato.
Más actividad comercial y menos trámites
Uno de los ejes planteados por el intendente fue el nuevo sistema de habilitaciones. Lanús señaló: “Desde que eliminamos la tasa de habilitación y digitalizamos por completo el trámite, ya son más de 600 los comercios que abrieron sus puertas en San Isidro, generando servicios y empleo para nuestra comunidad”. La digitalización de los procesos municipales se consolidó como un pilar de su gestión y posicionó al distrito como un entorno más atractivo para los inversores.
Respaldo del Banco Macro
Por su parte, Jorge Brito valoró la decisión del banco de ampliar su presencia física en el conurbano bonaerense, aun cuando los servicios digitales crecen. La nueva sucursal, ubicada estratégicamente en el distrito, pretende reforzar la asistencia financiera a particulares y a pequeñas y medianas empresas de la zona.
La inauguración fue señalada como un hito en la relación entre el municipio y las entidades financieras, mostrando un clima de cooperación orientado a impulsar el crecimiento económico regional. Para Banco Macro, San Isidro es un mercado clave para captar clientes y financiar proyectos comerciales.
Rumbo a un municipio digital
La reunión entre Lanús y Brito no solo tuvo carácter protocolar sino que fue interpretada por analistas locales como una muestra de confianza en el modelo de gestión municipal. La eliminación de la tasa de habilitación, que en un primer momento generó dudas sobre la recaudación, parece estar dando resultados mediante la ampliación de la base de comercios contribuyentes.
Con la vista puesta en el resto del año, el municipio de San Isidro sigue avanzando en su plan de modernización, con el objetivo de que el ejemplo de los 600 comercios se extienda a otros sectores de la economía local y consolide al distrito como una de las zonas más dinámicas del norte bonaerense.




