El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, se reunieron este martes en Ottawa y acordaron intensificar la cooperación bilateral en defensa, seguridad, asuntos del Ártico y tecnologías avanzadas, en un contexto de transformación global.
En una declaración conjunta tras el encuentro, ambos líderes destacaron la importancia de combinar autonomía estratégica y cooperación entre aliados para garantizar seguridad y prosperidad en un entorno internacional incierto, apelando a un enfoque basado en el “realismo de valores”.
Como países con presencia en la región ártica y socios en la OTAN, reafirmaron su compromiso con la organización y anunciaron que negociarán un acuerdo para el intercambio de información sensible, con el fin de reforzar la cooperación militar e industrial.
Reiteraron su apoyo incondicional a la soberanía de Ucrania frente a la invasión rusa y expresaron la intención de elevar las inversiones en defensa y seguridad hasta un 5% del PIB para 2035.
En materia ártica, acordaron promover programas conjuntos de investigación, formación y desarrollo de capacidades en seguridad marítima y navegación polar. Celebraron además la firma de un memorando de entendimiento para intensificar la colaboración en construcción naval y tecnología de rompehielos.
El acuerdo incluye una ambiciosa agenda tecnológica orientada a la cooperación en inteligencia artificial, computación de alto rendimiento y tecnologías cuánticas, con el objetivo de reducir dependencias y fortalecer capacidades soberanas. Mencionaron apoyo a proyectos de “gigafactorías” de IA y colaboración con empresas como Nokia.
Canadá y Finlandia también acordaron reforzar la cooperación sobre minerales críticos, esenciales para la transición energética y las nuevas tecnologías, y fomentar cadenas de suministro seguras, apoyándose en el tratado comercial entre Canadá y la Unión Europea (CETA).
El encuentro se desarrolló en un contexto de creciente tensión geopolítica en el Ártico, donde el deshielo abre nuevas rutas marítimas y facilita el acceso a recursos estratégicos.
La región se ha convertido en foco de rivalidad entre potencias como Estados Unidos, Rusia y China, mientras territorios como Groenlandia ganan mayor relevancia estratégica debido a su ubicación y recursos, generando debates sobre soberanía y seguridad.
Antes de la reunión oficial, Carney y Stubb participaron en un entrenamiento del equipo profesional de hockey sobre hielo femenino Ottawa Charge: ambos se pusieron los patines, patinaron con las jugadoras y lanzaron la pastilla hacia la portería.
El 15 de marzo pasado, los líderes de Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Islandia y Canadá expresaron la necesidad de asegurar el Ártico ante la amenaza que, según ellos, representa Rusia.
“La mayor amenaza de seguridad física en el Ártico es Rusia”, afirmó Carney en una rueda de prensa en Oslo, acompañado por sus homólogos nórdicos. Subrayó que esta preocupación es compartida en la región y destacó el enfoque de la OTAN en la seguridad ártica con misiones como ‘Centinela del Ártico’.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, remarcó la intención de mantener una presencia permanente en la región ártica y señaló que la situación de seguridad está cambiando debido a la actividad rusa, recalcando el apoyo del resto de la OTAN para esa presencia.
Frederiksen añadió la necesidad de reforzar la vigilancia y realizar inversiones conjuntas en capacidades estratégicas, mediante compras e inversiones comunes, y concluyó que así estarán en mejor posición para proteger el Ártico.
(Con información de EFE)



