La justicia tiene en su poder fotografías del departamento que Manuel Adorni compró a las jubiladas Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, ubicado en Miró al 500, en el barrio de Caballito. Es material incorporado al expediente que investiga un presunto enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete.
Las vendedoras declararon ante la Justicia que desconocen los pormenores de la operación. Afirmaron que la gestión de la venta la realizaron Leandro Miano, hijastro de Sbabo, y Pablo Martín Feijoo, hijo de Viegas.
Ambas perciben una jubilación de 350.000 pesos, aunque indicaron que disponían de fondos para adquirir de forma conjunta la propiedad en mayo de 2025.
Según consta, el departamento les había sido vendido previamente por el futbolista Hugo Morales en 200.000 dólares. Seis meses después concretaron la venta a Adorni por 230.000 dólares; el funcionario entregó un adelanto de 30.000 dólares y quedó comprometido con las vendedoras por los 200.000 dólares restantes.
En el marco de las declaraciones, el fiscal Gerardo Pollicita mostró las imágenes del “antes y después” del inmueble para recabar información sobre las refacciones realizadas, en particular los montos invertidos, con el objetivo de verificar si la diferencia de precio —unos 30.000 dólares— podría corresponder a una ganancia no justificada.
Infobae accedió a las fotos que muestran el estado del departamento cuando las jubiladas lo compraron a Morales y su aspecto luego de las obras de remodelación.
La cocina
Los baños
Las habitaciones
Patio y cochera
La causa
La investigación sobre el presunto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni se inició a partir de un conjunto de denuncias vinculadas a su viaje en avión privado a Punta del Este y a aparentes inconsistencias en sus declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción.
Respecto de la hipoteca de la vivienda en Asamblea al 1100, las policías Isabel Molina y Victoria María José Cancio confirmaron que Adorni mantiene una deuda de 70.000 dólares más intereses, con vencimiento en noviembre de este año.
El juez Ariel Lijo ordenó el levantamiento del secreto fiscal y bancario de Manuel Adorni, de su esposa Bettina Angeletti y de las cuatro acreedoras involucradas en la causa.
Asimismo, el fiscal solicitó a ARCA información patrimonial y financiera de esas personas para determinar si contaban con capacidad económica que justifique los créditos y las garantías hipotecarias consignadas en la documentación reunida.
La prueba testimonial continuará la semana próxima con los propietarios de la inmobiliaria que intervinieron en la compraventa en Caballito: Natalia Rucci y su esposo, Marcelo Trimarchi, citados para el lunes 20 a partir de las 9 de la mañana.
El miércoles 22 de abril declarará Pablo Martín Feijoo, hijo de Beatriz Viegas, una de las jubiladas que figura como vendedora del departamento.
La pesquisa seguirá con la revisión de la compra y refacción de otra propiedad atribuida a Adorni en el country Indio Cuá, para lo cual será citado el expropietario Juan Ernesto Cosentino.
También deberá presentarse Matías Tabar, el contratista que realizó la remodelación del inmueble. En la citación, el fiscal le solicita que aporte a Tribunales presupuestos, órdenes de trabajo, adicionales de obra y cualquier otra documentación que permita definir el alcance de las tareas realizadas.



