Ángel Clemente Rojas recorre los pasillos de La Bombonera como un hincha más: camina con calma, a su propio ritmo, acompañado por colaboradores del club. Algunos simpatizantes de más edad lo reconocen, le estrechan la mano y le piden fotos, que él concede siempre con una sonrisa. Los aficionados más jóvenes suelen seguir de largo en la esquina de Irala y Aristóbulo del Valle porque no lo vieron jugar, aunque sus padres o abuelos les hayan hablado alguna vez de “Rojitas”, el goleador de los años sesenta y principios de los setenta que dejó una huella imborrable con la camiseta azul y oro.
A sus 81 años, vestido con camisa blanca, suéter negro y pantalón de vestir, Rojitas luce animado y contento de volver al club que lo vio brillar en más de 200 partidos y donde marcó 80 goles. “Estoy muy feliz de volver a ver a Boca”, le contó el ex delantero a Infobae.
Para muchos, Rojitas fue el máximo ídolo de Boca antes de la llegada de Juan Román Riquelme. Tiene una estatua en el hall central de Brandsen 805 y hoy preside la Mutual de exfutbolistas del club. “Boca es mi casa”, dice la leyenda.
Rojitas ganó el cariño incondicional de la hinchada y sigue presente en la memoria de los seguidores del club de la Ribera, pese a que ya pasaron más de cincuenta años desde su etapa más destacada. Por eso su opinión sobre el presente de la institución es bien considerada. “Boca es Boca, y lo tenés que respetar”, afirmó en las escaleras de La Bombonera.
“Boca está bien, sólido”, señaló el exdelantero, que entre 1963 y 1971, en cinco temporadas con la camiseta xeneize, se consagró en los campeonatos de 1964 y 1965, en el Nacional 1969, en la Copa Argentina de ese mismo año y en el Nacional 1970.
– Ángel, ¿qué significa Boca en su vida?
– Jugar en Boca fue lo más grande de mi vida. Tengo 81 años y sigo vinculado al club. Quiero a Boca como si fuera mi casa; para mí, Boca es mi casa.
– ¿Cómo está viendo el presente de Boca?
– Lo veo bien. Boca está sólido. Hay momentos en que funciona de manera excelente y otros en que baja un poco el ritmo, pero tiene un muy buen plantel. Además hay mucha fe en los jóvenes que están subiendo y jugando en Primera. Para Boca, jugar la Copa Libertadores es lo máximo y se vio su rendimiento ante el Barcelona de Ecuador.
– ¿Llegará de la mejor manera al Superclásico?
– Sí. Boca es Boca y hay que respetarlo como rival. Llega en buen momento, tras el triunfo en la Copa Libertadores. Jugar un Superclásico es algo muy especial, tanto como ganar una copa. Yo veo a Boca bien.
– ¿Cómo observa al chico Tomás Aranda?
– Me parece el mejor de Boca, con todo respeto por los demás. Tiene 18 años, mucho futuro en Europa y es un fenómeno.
– ¿Tiene algo parecido a Juan Román Riquelme?
– Riquelme fue enorme, posiblemente el más grande de todos. Este chico igual tiene que seguir siendo probado y acumular más minutos; jugó muy pocos partidos hasta ahora. No tengo dudas de que le va a aportar mucho a Boca, pero debe seguir demostrando.
– De delantero a delantero, ¿qué le parece Adam Bareiro como el 9 de Boca?
– Creo que va a ser un fenómeno también. Hace goles importantes, es un goleador nato y le dará mucho más a Boca de lo que mostró hasta ahora.
– ¿Quién fue Rojitas en el fútbol argentino?
– No hay otro Ángel Rojas en nuestro fútbol; estoy junto a los mejores de la historia de Boca. El goleador que más me gustó fue Martín Palermo: como él no hay, ni habrá, no tengo ninguna duda.



