Había gran expectación por la nueva película de Nicolas Winding Refn, un realizador que suele provocar opiniones enfrentadas. Her Private Hell se presentó fuera de concurso en el Festival de Cannes, donde recibió una ovación de siete minutos y suscitó un debate intenso, una reacción coherente con la recepción de trabajos anteriores del director.
El estreno en Cannes siguió la línea de la carrera de Refn en el festival, donde anteriormente presentó títulos como Drive —con el que obtuvo el premio a Mejor Director—, Solo Dios perdona y The Neon Demon. Tras una década dedicada mayormente a la televisión (recordada por la serie Demasiado viejo para morir joven), este filme marca su regreso a la pantalla grande con una propuesta visual contundente y una colaboración musical destacada.
La película, de 107 minutos, sigue a Elle (Sophie Thatcher), una estrella de cine afectada por traumas familiares que afronta una situación límite cuando descubre que su mejor amiga, Hunter, va a casarse con su propio padre. Al mismo tiempo, un misterioso asesino apodado The Leather Man comete una serie de crímenes en los que las víctimas alcanzan a exclamar “¡Papá!” antes de morir.
Una película de terror que homenajea al cine
La narración mezcla elementos surrealistas y homenajes al cine clásico y experimental. Ambientada en una ciudad japonesa distópica, la historia incorpora referencias al mito de Orfeo y ecos de Persona de Ingmar Bergman, además de elementos heredados del cine de terror italiano de las décadas de 1970 y 1980.
El mito de Leather Man adquiere un papel central: se presenta como una figura demoníaca que busca sustituir a una hija perdida en un ‘inframundo’, entrelazándose con episodios como el rodaje de una película de ciencia ficción protagonizada por Elle. El resultado es una propuesta típica del estilo provocador de Winding Refn.
La participación del veterano compositor italiano Pino Donaggio, de 84 años, es uno de los aspectos más señalados del filme. Donaggio, conocido por bandas sonoras como las de Carrie y Vestida para matar y por su trabajo en numerosos giallos, firma una partitura que actúa como eje emocional y cohesiona la dimensión sensorial del largometraje.
Según algunas críticas, la música de Donaggio guía la narrativa y refuerza el despliegue estilístico de Refn, recuperando atmósferas del cine mudo y referencias a cineastas como Powell & Pressburger o a creadores experimentales como Kenneth Anger. La película apuesta por la ambigüedad psicológica y prioriza las sensaciones y las asociaciones sobre una estructura narrativa lineal convencional.
El reparto está encabezado por Sophie Thatcher y cuenta con Charles Melton —que interpreta a Private K, un soldado estadounidense en busca de venganza tras la desaparición de su hija—, así como Havana Rose Liu, Kristine Froseth, Dougray Scott, Diego Calva, Shioli Kutsuna, Aoi Yamada y Hidetoshi Nishijima. El personaje de Melton actúa a modo de justiciero al margen de la trama principal y su vinculación con Elle puede leerse como una proyección de las carencias paternales de la protagonista.
En su intervención durante la ovación en Cannes, Refn defendió el cine como un espacio de encuentro social y resistencia cultural frente a la polarización y el desencanto político. Señaló que, aunque el consumo de películas en dispositivos móviles ha crecido, la experiencia colectiva en sala sigue siendo el núcleo del cine. También compartió una experiencia personal: relató haber sufrido una parada cardiorrespiratoria que lo dejó clínicamente muerto durante 25 minutos antes de ser reanimado, un hecho que, dijo, le cambió la perspectiva vital.
La película cuenta con el respaldo de la distribuidora independiente estadounidense Neon. Al presentarse fuera de competición no opta a los premios oficiales del festival. Está previsto su estreno en Estados Unidos el 24 de julio.

