El secretario general de la ONU, António Guterres, rechazó el mecanismo anunciado por Irán para gestionar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y pidió que se garantice la libertad de navegación. La postura fue transmitida por el portavoz adjunto de la ONU, Farhan Haq, después de que un alto cargo del parlamento iraní informara sobre un sistema que contempla el cobro de peajes.
Haq afirmó que no se desea que “ninguna entidad en particular restrinja esa libertad de acceso” y subrayó la necesidad de evitar obstáculos al tránsito en alta mar y en el estrecho de Ormuz.
Las declaraciones de la ONU se produjeron tras el anuncio de Ebrahim Azizi, jefe de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, sobre la creación de un mecanismo para administrar el flujo marítimo en la zona.
Azizi explicó en la red X que, en el marco de la soberanía nacional y con el objetivo de garantizar la seguridad del comercio internacional, Irán ha diseñado “un mecanismo profesional” para gestionar el tráfico del estrecho a lo largo de una ruta señalada.
Según el funcionario, el mecanismo estaría dirigido a buques comerciales y a las partes que cooperen con Irán, y se aplicarían tarifas por los servicios especializados que se presten en ese contexto.
El texto señala que el estrecho de Ormuz permanece bloqueado por Irán desde que, según la versión citada, Estados Unidos e Israel iniciaron hostilidades el pasado 28 de febrero, y que el presidente estadounidense ordenó un segundo cerco sobre la zona.
El cierre del estrecho provocó preocupación internacional por sus posibles efectos en el comercio y el suministro energético. Durante la rueda de prensa, Haq advirtió sobre el impacto que la situación podría tener en distintos sectores.
El portavoz adjunto indicó que la escasez de combustible y fertilizantes podría desencadenar múltiples crisis, elevar la inflación, reducir el crecimiento económico y, a largo plazo, provocar una crisis alimentaria que dañaría especialmente a los países más vulnerables.
En paralelo, Estados Unidos y los países del Golfo Pérsico prepararon un borrador de resolución para el Consejo de Seguridad de la ONU con el fin de defender la libertad de navegación en el estrecho; el texto está en negociación con otros miembros del organismo.
La iniciativa pretende oponerse a los peajes anunciados por Irán para los buques que utilicen el mecanismo de gestión del tránsito marítimo.
Un mes antes, China y Rusia vetaron otra propuesta sobre el estrecho de Ormuz, al considerar que esa iniciativa era parcial y atribuía la responsabilidad solo a Irán por la situación en la región.
El debate sobre el estrecho de Ormuz sigue en el centro de las negociaciones diplomáticas internacionales dada la importancia estratégica de ese paso para el comercio mundial y el transporte energético. Mientras Irán defiende que el mecanismo responde a motivos de soberanía y seguridad comercial, la ONU y varios países exigen que no haya restricciones al tránsito internacional en la zona.
(Con información de EFE)

