Guillermo Toth, un herrero de Temperley, dijo que no esperaba tanta generosidad por parte de sus vecinos, que se organizaron para ayudarlo cuando estuvo a punto de quedarse en la calle con sus cinco perros.
Tiene 63 años y vivía en un galpón de la calle Condarco. Con la caída de los trabajos de herrería su situación económica se agravó y dejó de poder pagar el alquiler. Contó a La Unión que se quedó sin dinero y que no podrá jubilarse hasta fines del año siguiente; además, dijo que en varias entrevistas laborales le dijeron que era demasiado mayor.
Guillermo, vecino de Temperley
Tiene 63 años y se dedica a la herrería.
Al enterarse de que podía quedarse en la calle con sus perros, vecinos del barrio organizaron una campaña solidaria que se difundió por redes sociales y atrajo la atención de varios medios de comunicación.
Poco después recibió una propuesta inesperada: una vecina a la que saludaba cuando paseaba a los perros le ofreció una casa en José Mármol sin cobrarle alquiler, con la condición de que la dejara en buen estado porque llevaba tiempo sin uso. Guillermo aceptó y los vecinos lo ayudaron con la mudanza el fin de semana pasado.
Alivio para el vecino de Temperley y sus perros
Los cinco perros que él rescató de la calle ahora viven en un hogar con más comodidades y un jardín donde pasan gran parte del día, algo que Guillermo valora mucho después de su vida en un galpón de cemento.
Se mostró agradecido con la comunidad que se movilizó para ayudarlo y comentó que aún continúa recibiendo apoyo: los vecinos volverán este fin de semana para ayudar con la limpieza y los últimos detalles de la casa.
Ante las dificultades económicas que atravesó, Guillermo planea reconstruir su taller de herrería. Tiene la intención de pedir permiso a la dueña para instalar el taller en el fondo de la casa, ya que varias personas le pidieron trabajos y quiere retomar la actividad que realiza desde los 15 años.


