La Policía Nacional de Honduras despidió este viernes a cuatro de los cinco agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO) que perdieron la vida en una masacre ocurrida el jueves en la zona de Corinto, municipio de Omoa, Cortés, informó HCH. Familiares, compañeros y altas autoridades se reunieron en una ceremonia marcada por el silencio y el dolor para rendir homenaje a los fallecidos.
Fueron recordados Leonel Alejandro Valdés Núñez, Dailyn Francisco Elvir Quintanilla, Josué Amador Herrera (subcomisario) y Emerson Josué Canales Funes; sus familiares y colegas mostraron profunda consternación y no ocultaron las lágrimas.
Según Televicentro Noticias, el agente Nils Macklin Eguigure Benavides permanece en la morgue del Ministerio Público en San Pedro Sula, sujeto a exámenes forenses especiales debido a las graves lesiones que sufrió. Informes preliminares señalan que su cuerpo presentó desmembramiento, quemaduras y otros signos de extrema violencia, lo que motivó a las autoridades a intensificar las investigaciones para determinar con precisión las circunstancias de su muerte.
Los cinco miembros de la DIPAMPCO fallecieron durante una acción policial en Corinto, al norte del país, cuando intentaban ejecutar una operación contra estructuras criminales.
Testimonios recopilados por HCH y confirmados por otros medios locales indican que el operativo tenía como objetivo la detención de presuntos integrantes de organizaciones delictivas que operan en la zona fronteriza con Guatemala. La misión, que inicialmente se dirigía al departamento de Colón, terminó desplazándose hasta Omoa, donde se produjo el enfrentamiento.
Dolor y homenaje en la despedida a los agentes caídos
La sede central de la DIPAMPCO en Tegucigalpa fue el escenario de una despedida solemne. Los féretros, alineados y identificados con fotografías de los agentes en vida, ocuparon el centro del salón, permitiendo a familiares y compañeros reconocer y honrar a los fallecidos.
Miembros de la DIPAMPCO, visiblemente afectados, se mantuvieron junto a los ataúdes en un gesto de respeto y solidaridad. Las emociones de los presentes reflejaron la cercanía entre los agentes y sus compañeros de servicio.
Durante el acto se celebró una misa. Un sacerdote oró por el descanso de los policías y pidió consuelo para las familias y fortaleza para la institución policial.
Honduras conmocionada ante la tragedia
El suceso provocó consternación más allá de la institución policial. Diversos sectores de la sociedad expresaron solidaridad con las familias y exigieron que se haga justicia por la violencia que causó la muerte de los cinco agentes.
Las autoridades reiteraron su compromiso de continuar las investigaciones y de reforzar la presencia policial en la zona norte, donde la actividad criminal representa un desafío para la seguridad nacional.
La Secretaría de Seguridad informó la suspensión de altos mandos de la DIPAMPCO mientras avanza la investigación, con el objetivo de esclarecer responsabilidades y determinar por qué los agentes ingresaron a una zona de alto riesgo sin, aparentemente, el respaldo de protocolos institucionales.
El país mantiene luto y vigilancia, mientras las familias de los agentes reciben apoyo de la comunidad y del propio cuerpo policial.

