SpaceX entra este jueves en la fase final de los trámites previos a su esperada salida a bolsa en Wall Street, en lo que se presenta como la mayor oferta pública inicial de la historia y que podría convertir a su cofundador, Elon Musk, en trillonario.
La compañía será la primera entre los grandes grupos tecnológicos y de inteligencia artificial en cotizar, y se espera que OpenAI y Anthropic le sigan, ya que ambas han iniciado trámites regulatorios para su debut en el mercado.
Si todo transcurre según lo previsto, SpaceX, fundada por Musk en 2002, comenzará a cotizar en el Nasdaq el viernes por la mañana, y los participantes del mercado examinarán con atención cómo recibe Wall Street esta OPI y su posible impacto en los mercados globales.
En el primer día de cotización es habitual que los ejecutivos participen en el toque de campana; en este caso el acto se llevará a cabo en Times Square, sede del Nasdaq en Nueva York.
La salida a bolsa es la mayor apuesta financiera de Musk hasta la fecha: la oferta incluye además a xAI y a la plataforma X (antes Twitter), que Musk integró en la compañía a principios de este año.
La empresa ofrecerá más de 555 millones de acciones a un precio estimado de 135 dólares por acción, lo que situaría la valoración de SpaceX en torno a 1,8 billones de dólares.
La operación se hará oficial este jueves con la fijación del precio, en medio de interrogantes sobre si la compañía elevará el importe de la oferta; informes, citando a Bloomberg, apuntan a que la demanda superó en más de cuatro veces las acciones disponibles.
El treinta por ciento de las acciones se reservará para inversores minoristas, el triple de lo habitual en una OPI, lo que permitirá a seguidores de Musk acceder a participaciones de la empresa.
Centros de datos en el espacio
El éxito de la salida a bolsa dependerá de la confianza que los inversores depositen en la visión de Musk. En la compañía cotizada, Musk ocupará los cargos de consejero delegado, director de tecnología y presidente del consejo de administración.
Se espera que la operación genere miles de nuevos millonarios y varios multimillonarios, ya que empleados actuales y antiguos, junto con numerosos inversores que han acompañado a la empresa en casi veinticinco años, podrían obtener beneficios significativos.
Las cuentas de la compañía generan dudas en algunos sectores de Wall Street, porque su valoración se apoya en promesas ambiciosas —como la instalación de centros de datos en el espacio y el envío de personas a Marte— que requieren tecnologías todavía no demostradas.
Aunque la empresa crece rápidamente —con ingresos que alcanzaron los 18.700 millones de dólares en 2025—, también registra pérdidas, con una pérdida neta de 4.900 millones de dólares.
En su documentación, SpaceX proyecta ingresos potenciales superiores a 28,5 billones de dólares en sus distintos mercados. Si se confirmaran, estas cifras superarían con creces el récord actual, la salida a bolsa de Saudi Aramco en 2019, que recaudó 29.400 millones de dólares.
(AFP)


