Las criptomonedas son activos digitales que han crecido de forma notable en los últimos años. Algunos países las han explorado como medio de pago legal, aunque también han registrado caídas importantes, como el episodio conocido como el “criptoinvierno”.
A pesar de ello, un número creciente de personas invierte en criptodivisas buscando rendimientos a corto o largo plazo, aun cuando su volatilidad sigue siendo elevada.
Invertir o comprar criptomonedas no es necesariamente complejo. Al tratarse de monedas virtuales, se almacenan en carteras digitales o monederos, ya que no cuentan con una representación física como el dinero tradicional.
El precio de las criptomonedas hoy
A continuación se presentan las cotizaciones de algunas de las criptodivisas más relevantes en este momento.
Bitcoin cotiza a 62.686,95 dólares, con un cambio de 2,014% en las últimas horas.
Ethereum registra un movimiento de 2,105% en las últimas 24 horas y se ubica en 1.654,24 dólares.
Tether (USDT) mantiene un precio de 1 dólar, con una variación de -0,04% en el último día.
BNB tiene un valor de 595,68 dólares, con un cambio de 0,48%. Litecoin cotiza a 42,56 dólares tras una variación de -1.0378151.
Dogecoin, que ganó popularidad en parte por el apoyo público de Elon Musk, se sitúa en 0,08 dólares tras un cambio de 0,02% en las últimas 24 horas.
Qué pasa con las criptodivisas
Tras el “criptocrash” de mayo de 2022, que evidenció la alta volatilidad del mercado, se ha observado un periodo de relativa estabilidad. Bitcoin, Ethereum y BNB han mostrado variaciones más contenidas en comparación con episodios anteriores; por ejemplo, a comienzos de agosto presentaron cambios inferiores al 2%.
Otro elemento relevante es la flexibilización parcial de las restricciones en China, que podría traducirse en un mayor uso de criptomonedas, especialmente en Hong Kong.
Además, PayPal anunció una stablecoin propia, PayPal USD (PYUSD), respaldada por depósitos en dólares, bonos del Tesoro de EE. UU. a corto plazo y activos equivalentes. La compañía indicó que permitirá transferencias a monederos digitales de terceros y ofrecerá herramientas para integrar su servicio en exchanges centralizados y descentralizados, con la intención de facilitar su uso en finanzas descentralizadas (DeFi) y en aplicaciones de la industria Web3.
Criptomonedas en Latinoamérica
En México, el Banco de México (Banxico) ha determinado que las instituciones del sistema financiero nacional no podrán realizar ni permitir operaciones mediante criptomonedas. Aun así, empresarios como Ricardo Salinas Pliego han manifestado interés en su uso y algunas de sus empresas ya aceptan bitcoin; el empresario ha señalado que planea que más negocios, incluido su banco, lo acepten en el futuro.
En Perú, el Banco Central de Reserva (BCR) ha señalado que no pretende adelantarse en la regulación de las criptomonedas debido a su volatilidad; no obstante, el presidente del BCR afirmó recientemente que trabajan en un proyecto para una moneda digital propia.
En Colombia existen más de 500 comercios que permiten pagos con criptodivisas. Según el informe de Finder, el país ocupa el puesto 14 de 26 en adopción de criptomonedas.
En Centroamérica, El Salvador —que en septiembre de 2021 adoptó el bitcoin como moneda de curso legal— perdió oficialmente ese estatus en enero de 2025 tras una reforma aprobada por la Asamblea Legislativa, impulsada por el gobierno del presidente Nayib Bukele y apoyada por la mayoría oficialista, marcando el fin de aquella política.
¿Cómo crear una criptomoneda?
Antes de crear una criptomoneda conviene decidir si se desea una moneda nativa (con blockchain propia) o un token (que se emite sobre una blockchain existente).
Según Binance, la creación de una moneda nativa requiere un equipo amplio de desarrolladores y especialistas, mientras que crear un token puede ser más rápido y técnico: es posible generar un token en minutos usando redes consolidadas como Ethereum o BNB.
Los costos, el tiempo y los recursos variarán según la opción elegida. En el caso de tokens, existe la posibilidad de reutilizar código existente o contratar un servicio de creación.
Es fundamental evaluar la utilidad prevista del proyecto y su situación legal antes de lanzarlo. Si se opta por crear una moneda nativa, hay que seleccionar la blockchain, diseñar el funcionamiento y la arquitectura de nodos, y desarrollar la interfaz y demás componentes necesarios.


