Durante su participación en el ciclo Se picó, emitido por la plataforma República Z, Moria Casán realizó una crítica hacia la participación de Andrea del Boca en Gran Hermano: Generación Dorada, el programa de Telefe que reúne a figuras veteranas del espectáculo argentino. La invitación para que opinaran provino de Kennys Palacios, exconcursante de la temporada y cercano a Andrea dentro de la casa.
Al ser consultada sobre el desempeño de la actriz, Casán expresó una evaluación negativa y afirmó que veía a Del Boca en “la mayor decadencia” que había observado. Aclaró que su comentario apuntaba a una percepción de descuido en la apariencia, más que a un aspecto físico puntual.
La conductora hizo una distinción entre mostrarse sin maquillaje o con un estilo informal y la imagen que, según ella, presenta la actriz dentro del reality. Señaló que la convivencia de cien días admite naturalidad, pero puso en duda la autenticidad del modo en que Del Boca se muestra.
También mencionó detalles del atuendo y los accesorios que utiliza la actriz en la casa, haciendo referencia a un elemento de plástico en la cabeza que, dijo, le resultaba llamativo y marcaba un tono irónico en su opinión.
Gastón Trezeguet, conductor del ciclo, planteó la posibilidad de que la actitud más relajada y despojada de Andrea formara parte de una estrategia para generar empatía con el público. Casán rechazó esa interpretación y afirmó que no le resultaba creíble ese supuesto personaje de “relajada”.
Al profundizar en la idea de identificar a un público popular con ese look, Casán sostuvo que la imagen estereotipada a la que aludía no coincide con la realidad actual de muchas mujeres, que hoy trabajan fuera del hogar y no encajan en esa representación.
Para subrayar su argumento sobre el cambio en los hábitos y el estilo, la conductora señaló que muchas mujeres contemporáneas recurren a uñas y pestañas postizas, lo que, en su lectura, evidencia una distancia entre la imagen que proyecta Del Boca y la de ese sector social.
El conflicto público entre ambas se intensificó desde el ingreso de Del Boca al reality, episodio en el que la actriz protagonizó una discusión con Yanina Zilli, exvedette y amiga de Moria. Dentro del programa, Del Boca manifestó que entre vedettes existe una forma de discutir que no corresponde a su trayectoria profesional.
En su propio espacio, Casán respondió con críticas a las declaraciones de la actriz, calificándolas de anticuadas y defendiendo la labor de la vedette como una profesión que implica presencia escénica y resistencia a la cosificación. Contrapuso el trabajo de la actriz, basado en un texto, con el de la vedette, que según ella exige mostrar presencia y carácter sobre el escenario.
Además, Casán relató que cuando Andrea enfrentó un juicio y tuvo dificultades para conseguir representación legal, la actriz le pidió ayuda. Con ese antecedente, la conductora reprochó la postura crítica de Del Boca hacia las vedettes y cerró sus declaraciones con un tono contundente, señalando su malestar por la situación.


