La Policía de Investigaciones (PDI) detuvo a Lautaro G., de 18 años, como sospechoso de participar en el asesinato de Nehemías José Altamirano, quien fue baleado el 13 de mayo en Villa Gobernador Gálvez. La aprehensión se realizó tras dos allanamientos ordenados por el fiscal Franco Miatello; la causa ya contaba con otra detención y con el secuestro previo de armas, municiones, teléfonos y prendas vinculadas al expediente.
Los operativos se efectuaron en dos domicilios de la calle José Ingenieros al 0, con apoyo de grupos de irrupción de la Unidad Regional II. En uno de los inmuebles se incautó una escopeta recortada calibre 12 y un cartucho del mismo calibre, un revólver calibre 32 largo, municiones, teléfonos celulares, un chip telefónico y prendas de vestir consideradas relevantes para la investigación.
El detenido quedó a disposición de la Justicia bajo la órbita del fiscal Miatello. La medida forma parte de la pesquisa por el homicidio de Altamirano, quien fue hallado herido en la vía pública y falleció antes de que los médicos del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) pudieran asistirlo. El informe médico confirmó que presentaba heridas de arma de fuego en el tórax y en un brazo, lesiones que resultaron mortales.
Con anterioridad, el 18 de mayo se había detenido a un hombre de 47 años vinculado al caso. En ese procedimiento, la Unidad de Violencia Altamente Lesiva (UVAL) secuestró una pistola calibre 380 con cargador y municiones, dos escopetas, tres rifles de aire comprimido, más de 130 cartuchos, cuatro teléfonos celulares, 1.820 dólares y más de 13 millones de pesos. Todos esos elementos fueron incorporados a la causa como pruebas.
Las pericias en la escena del crimen determinaron la presencia de proyectiles de distintos calibres, lo que indicó el uso de varias armas. Ese hallazgo orientó las hipótesis iniciales y sugirió la posible participación de más de un agresor o la utilización simultánea de diferentes tipos de armas.
El crimen de Altamirano
La noche del 13 de mayo, poco después de las 21, varios llamados al 911 alertaron sobre detonaciones en un pasillo de Comandante Espora al 100 bis. La policía encontró a Nehemías Altamirano, de 19 años, tendido en el suelo con múltiples heridas de bala. El personal médico confirmó su fallecimiento en el lugar.
Las tareas de la Unidad Especial en Violencias Altamente Lesivas y de la Policía de Investigaciones incluyeron el relevamiento del sitio, la toma de fotografías, la búsqueda de imágenes de cámaras de seguridad y la recolección de testimonios de vecinos. Cerca del cuerpo se hallaron alrededor de 20 vainas servidas de distintos calibres, dos plomos y un cartucho intacto.
Las pericias ratificaron el uso de varias armas y reforzaron la hipótesis de un ataque directo perpetrado por al menos dos personas. El hecho ocurrió en un pasillo, lo que sugiere que los agresores se acercaron a la víctima con la intención de ejecutarlo. La autopsia, ordenada por la fiscal Agustina Eiris, determinó que la muerte fue instantánea por la gravedad de las heridas en el tórax.
El homicidio de Altamirano fue el segundo registrado en Villa Gobernador Gálvez en lo que va del año y también el segundo en el departamento Rosario durante el mes de mayo. La magnitud del ataque, la cantidad de proyectiles hallados y el uso simultáneo de diferentes armas aumentaron la gravedad del caso e impulsaron una investigación con múltiples allanamientos para lograr la identificación y detención de los responsables materiales.


