Tres allanamientos simultáneos desarticularon una organización que distribuía drogas a domicilio; hay dos detenidos y un importante secuestro de estupefacientes.
La red dedicada al tráfico de drogas a gran escala fue desmantelada tras procedimientos coordinados en San Francisco Solano, Quilmes e Ingeniero Allan en las últimas horas.
La operación incluyó tres allanamientos ordenados en el marco de una investigación de la Unidad Funcional de Instrucción N° 20 de Quilmes, especializada en causas por estupefacientes, con información aportada por la Secretaría de Seguridad del Municipio de Quilmes.
El grupo operaba desde un lavadero de autos en San Francisco Solano que funcionaba como fachada comercial y centro logístico. Realizaban entregas a domicilio y, para dificultar su detección, rotaban constantemente entre diversos vehículos —automóviles y motocicletas— durante las entregas.
Efectivos de la DDI de Quilmes desarrollaron tareas de inteligencia criminal previas al operativo, reunieron las pruebas necesarias y gestionaron ante el Juzgado de Garantías las órdenes de allanamiento correspondientes.
En uno de los inmuebles intervenidos en Quilmes se encontró un espacio acondicionado como laboratorio para fraccionar y estirar estupefacientes, además de una prensa hidráulica industrial usada para compactar panes de droga, lo que revela el nivel de organización y la escala de la actividad.
Entre los elementos secuestrados se contabilizaron casi 100 dosis fraccionadas, dos piedras compactas de clorhidrato de cocaína y cerca de un kilogramo de marihuana en cogollos; también se incautaron dos balanzas de precisión digital, elementos de corte, municiones calibre 9 mm, cuatro teléfonos celulares, dinero en efectivo y un sello médico robado con inscripciones profesionales.
Como resultado de los allanamientos fueron detenidos los dos principales referentes de la organización: Marcos V. (33) y Lucas M. (32), imputados por “Tenencia Ilegal de Estupefacientes con Fines de Comercialización”.


