Entre julio de 2024 y septiembre del año pasado, en Panamá se subastaron bienes aprehendidos por delitos vinculados a la administración pública, el blanqueo de capitales, delitos financieros, el terrorismo y el narcotráfico por un valor de $1,975,761.57.
Vehículos, inmuebles y metales preciosos formaron parte de las subastas organizadas por la Dirección de Administración de Bienes Aprehendidos del Ministerio de Economía y Finanzas.
El procurador general de la Nación, Luis Carlos Gómez Rudy, señaló que la lucha contra la criminalidad organizada exige una estrategia integral que combine la persecución penal con la identificación, incautación y reutilización de los bienes obtenidos ilícitamente.
Agregó que afectar el patrimonio criminal contribuye a debilitar las organizaciones delictivas y envía un mensaje claro de que las actividades ilegales no generan beneficios permanentes.
Según Pedro Escalona, encargado de Bienes Aprehendidos del Ministerio de Economía y Finanzas, el intercambio de experiencias con expertos internacionales ha permitido identificar nuevas prácticas y oportunidades de mejora que ya se están incorporando en los procesos institucionales.
Cada experiencia compartida facilita la evaluación e implementación de mejores prácticas para asegurar que los bienes recuperados se utilicen de manera efectiva en beneficio de la sociedad, manifestó Escalona.
Astrid Bosch, jefa de proyecto de la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ), afirmó que la reutilización de activos ayuda a fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones públicas al demostrar que los beneficios de actividades ilícitas retornan a las comunidades mediante programas de reparación y desarrollo.
Bosch reconoció los avances de Panamá en transparencia y recuperación de activos, destacando mecanismos especializados para la administración de bienes vinculados a la criminalidad económica y esfuerzos para mejorar la identificación de beneficiarios finales.
El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, señaló que la recuperación de activos procedentes de delitos como narcotráfico, corrupción, extorsión y trata de personas es una herramienta clave para desarticular las estructuras financieras que sostienen la criminalidad organizada.
Chapman destacó que los bienes incautados a organizaciones criminales pueden convertirse en recursos para mejorar la calidad de vida de la población y contribuir al desarrollo de las comunidades.
El funcionario enfatizó que estos recursos deben regresar a la sociedad a través de programas e iniciativas orientados al bienestar ciudadano y al desarrollo humano.
El consultor Dennis Cheng indicó que uno de los principales desafíos en la recuperación de activos es fortalecer los mecanismos de investigación, identificación y localización de bienes, especialmente los vinculados a estructuras empresariales complejas.
Cheng añadió que una administración adecuada de los activos recuperados es fundamental para preservar su valor económico y social y maximizar su impacto en beneficio de la población.
Funcionarios y expertos participaron en el evento paralelo “Cooperación interregional en la recuperación y reutilización de activos de la criminalidad organizada: romper el ciclo, cómo los bienes incautados al crimen pueden reconstruir lo que el delito destruyó”, realizado en el marco del 56.o período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
El evento reunió a autoridades nacionales e internacionales, especialistas en recuperación de activos y representantes de organismos de cooperación, quienes coincidieron en la necesidad de fortalecer la colaboración interinstitucional y regional para asegurar que los bienes recuperados se reinviertan en el desarrollo de las comunidades y en la construcción de sociedades más seguras y resilientes.


