No hay término medio cuando se trata de evitar el sufrimiento animal. Con esa premisa, los concejales Andrés Petrillo y Eugenia Quiñoa impulsaron un proyecto de ordenanza que propone la prohibición total de la tracción a sangre en el partido de General San Martín.
Estas iniciativas forman parte del trabajo sobre derechos de los animales que viene desarrollando el equipo del PRO, junto con la concejal (MC) Natalia Quiñoa, en acciones como castraciones masivas, la creación de caniles en plazas y la prohibición de la tracción a sangre.
La propuesta se apoya en el trabajo de la diputada provincial María Ángel Sotolano, quien desde su paso por el Congreso de la Nación y ahora en la Legislatura provincial impulsa y acompaña proyectos vinculados a la protección animal.
Días atrás, la diputada visitó San Martín en el marco de las jornadas sobre Derecho Animal y la Ley de sintientes que se llevaron a cabo en la Asociación de Magistrados.
El proyecto propone eliminar las excepciones actuales que permiten el uso de caballos para el tiro de carros por parte de cartoneros y recuperadores urbanos, estableciendo su sustitución por medios de tracción alternativos y garantizando que quienes realizan esa actividad puedan continuar trabajando sin recurrir a la explotación animal.
La iniciativa parte de una convicción ética y jurídica clara: ninguna necesidad económica justifica el sufrimiento de un ser sintiente. En ese sentido busca erradicar una práctica que durante décadas sometió a miles de caballos a jornadas extenuantes, lesiones, abandono y maltrato.
Asimismo, la propuesta refleja un cambio de paradigma: los animales no pueden seguir siendo considerados únicamente como bienes sobre los que recaen derechos de propiedad. La evidencia científica muestra que son seres capaces de sentir dolor, miedo, estrés y bienestar, por lo que el derecho debe evolucionar para otorgarles una protección acorde a su condición de seres sintientes, avanzando hacia figuras jurídicas que reconozcan y amplíen esa tutela.
“La protección de los animales no puede seguir admitiendo excepciones. Este proyecto demuestra que es posible compatibilizar la inclusión social de los recuperadores urbanos con el respeto por la vida y el bienestar animal. Una sociedad verdaderamente justa protege a quienes trabajan, pero también a quienes no tienen voz para defenderse”, afirmaron los autores de la iniciativa.
Si se aprueba, General San Martín dará un paso histórico al eliminar definitivamente la tracción a sangre en su territorio y consolidar una política pública basada en el bienestar animal, la inclusión social y el respeto por la vida.
Las leyes evolucionan a medida que evolucionan las sociedades. Hubo prácticas que en su momento fueron toleradas y que hoy resultan moralmente inadmisibles; la tracción a sangre debe sumarse a ese pasado. Con este proyecto, General San Martín busca ser protagonista de esa transformación, entendiendo que el progreso implica también ampliar nuestra consideración moral hacia todos los seres capaces de sufrir.
En la foto de portada se puede ver a la diputada provincial Sotolano junto al concejal Andrés Petrillo y la concejal (MC) Natalia Quiñoa durante su reciente visita a San Martín.

