El Álamo, un bar histórico de la noche porteña, anunció el cierre de su local en Palermo por la caída del consumo y la imposibilidad de afrontar la actualización del alquiler. En paralelo, informó que relanzará su sucursal de Recoleta con un nuevo nombre a partir de agosto.
Según Matthews McCarthy —propietario principal desde 2006—, el contrato del local de Palermo vence el 31 de julio y, desde hace más de dos años, enfrentan pedidos de alquileres cercanos al doble del valor de mercado. McCarthy dijo a Infobae que la coyuntura económica y el cambio en los hábitos de la gente joven redujeron notablemente el mercado de bares nocturnos.
El local de Palermo, en Avenida Córdoba 5267, cerrará sus puertas, mientras que la sucursal de Recoleta, en Uruguay 1175 y de propiedad del mismo bar, seguirá abierta durante el Mundial y, según la empresa, no corre riesgo de cierre.
En agosto, la sede de Recoleta se relanzará como Benjamín’s New York Bar, con una propuesta basada en cocina y coctelería clásica neoyorquina, servicio completo de café y la transmisión de eventos deportivos en pantallas de 75 pulgadas.
Además, la reconversión incluirá un perfil dirigido a las comunidades de mercados bursátiles y criptomonedas: todos los días se realizará una ceremonia para marcar la apertura y el cierre del mercado de Nueva York, a las 10:30 y a las 17:00 respectivamente.
El local también estará disponible para eventos privados y la vivienda de tres pisos ubicada sobre el bar está ofrecida en Airbnb desde 2022. El nuevo bar operará de 10:00 a 02:00.
La cuenta oficial de Instagram de El Álamo informó sobre el cierre y agradeció a los clientes por casi 14 años de actividad. En la publicación señaló que julio sería el último mes y convocó a despedir el local en los últimos fines de semana; en el post indicaron además que “El 25 de Julio es el último día”.
El malentendido con la sucursal de calle Uruguay
La sede de Recoleta fue objeto de confusión tras la viralización de un video en TikTok publicado por la usuaria beluecharri, en el que se muestra una casa alquilada por Airbnb descrita como “mansión en Recoleta con sauna y jacuzzi” y donde las inquilinas descubrieron que la planta baja funcionaba como un bar. En la publicación la autora comentó: “Alquilamos una casa en Buenos Aires y, sin saberlo, tenía un boliche en la planta baja”.
El clip generó dudas sobre el estado del bar en esa dirección. En los comentarios, usuarios consultaron a la cuenta oficial de El Álamo si el local se había convertido por completo en alojamiento temporal; la respuesta oficial aclaró que “los pisos de arriba, planta baja sigue siendo bar”.
La empresa confirmó que la planta baja de Uruguay 1175 continúa operando como bar bajo la marca El Álamo y que el alojamiento ofrecido en Airbnb corresponde únicamente a los pisos superiores. Desde sus redes invitan además a seguir los partidos del Mundial 2026 en la sucursal de Recoleta.
Los últimos días en Palermo
Antes del cierre definitivo, el local de Palermo organizó encuentros y jornadas especiales para despedirse. Por ejemplo, realizó convocatorias vinculadas a la transmisión de partidos —incluido un encuentro previo al partido de la Selección argentina frente a Cabo Verde— y otras actividades pensadas para sus clientes habituales durante los últimos meses de actividad.
Tras el último fin de semana de julio, y según la comunicación de la empresa, la Ciudad de Buenos Aires quedará con una sola sucursal de El Álamo en funcionamiento. No se comunicaron planes para reabrir el local de Palermo en otra dirección ni cambios adicionales en la sede de Recoleta más allá de la reconversión anunciada.
La vivienda que se ofrece en Airbnb, correspondiente a los pisos superiores del edificio de Recoleta, tiene capacidad para doce huéspedes, distribuida en cinco habitaciones y cuatro baños, y cuenta con un sector de spa con sauna y jacuzzi en la planta superior.

