Una niña de 3 años y un bebé de 4 meses fueron internados en Puerto Madryn tras, presuntamente, intoxicarse con cocaína administrada en una mamadera. Ambos fueron atendidos en la guardia del Hospital Andrés Isola; el bebé permanece en observación y la niña recibió el alta al constatarse que estaba en buen estado.
El hecho motivó una investigación judicial destinada a establecer cómo ocurrió la intoxicación. La principal hipótesis de la Justicia de Chubut es que la sustancia fue manipulada de forma intencional. Según informó Madryn Ahora, el padre habría declarado ante la policía y familiares que la madre habría colocado cocaína en la mamadera tras una discusión.
Los dos progenitores están detenidos mientras avanza la investigación a cargo de la fiscal de turno, María Eugenia Vottero, que busca confirmar los hechos y determinar la responsabilidad de cada adulto involucrado. La causa se mantiene reservada dado que hay menores afectados.
El episodio en Puerto Madryn no es aislado en el país. Hace aproximadamente un mes, en Bahía Blanca, un bebé de tres meses fue internado después de que se detectara cocaína en su orina; el menor había recibido atención semanas antes por un cuadro similar. Fuentes hospitalarias indicaron que la intoxicación podría haberse producido por la lactancia, aunque la madre negó consumir drogas.
En ese caso la Justicia verificó las condiciones de seguridad antes de autorizar el alta y el Servicio Social activó protocolos de protección infantil. El suceso puso de manifiesto la necesidad de evaluar en profundidad el entorno familiar y garantizar la protección del menor antes de su egreso.
Los casos reiterados llaman la atención sobre una problemática creciente. Sofía Testino, médica pediatra del Hospital de Trelew, señaló que estos episodios se repiten con frecuencia y que observan muchas intoxicaciones por cocaína entre adolescentes.
Testino afirmó que han atendido a bebés menores de un año con intoxicación por paso a través de la leche materna o por hallazgo de droga en el hogar. Además indicó que actualmente ven más consultas e internaciones por intoxicaciones, intentos de suicidio y autolesiones que por bronquiolitis, neumonía u otras enfermedades respiratorias.
La pediatra advirtió sobre los riesgos de la exposición: la cocaína puede causar taquicardia, arritmias graves e incluso paro cardíaco. Exposiciones repetidas pueden afectar el desarrollo neurológico y cardiovascular, y varios bebés presentan síntomas de abstinencia como temblores, agitación, somnolencia o alteraciones en la frecuencia cardíaca.
También destacó la dimensión social del problema: muchos consumidores tienen una enfermedad y, en consecuencia, los niños quedan al cuidado de personas que quizá no estén en condiciones óptimas para atenderlos.
“Antes, cuando un niño llegaba con alteraciones neurológicas pensábamos en encefalitis o en un tumor; hoy, lo primero que consideramos es la posibilidad de intoxicación por alguna droga”, señaló Testino, y añadió que ese cambio refleja la frecuencia con que aparecen estos casos.
El incremento de intoxicaciones por cocaína entre niños, bebés y adolescentes plantea desafíos para los servicios de salud. Mientras tanto, la Justicia continúa con la investigación del caso de los hermanos en Puerto Madryn y los organismos de protección de la niñez analizan las medidas a adoptar.


