Cada cierre de ciclo tiene su propia historia. En el caso de la Selección Argentina, además del juego, se forjó una identidad basada en la unión del grupo, las costumbres y pequeñas cábalas. Esa cultura, que tomó fuerza desde la consagración en Qatar 2022, también estuvo presente en la final frente a España, donde Rodrigo de Paul y Leandro Paredes mantuvieron una tradición recurrente: el calentamiento con caramelos.
Horas antes del partido, el ambiente en el MetLife Stadium ya anunciaba la final. Miles de hinchas llenaron las tribunas y el equipo siguió sus rutinas habituales. La delegación llegó al estadio a las 14:36 (hora argentina) y de inmediato inició los preparativos previos al encuentro.
En el vestuario, el plantel encontró un mensaje que los conmovió: un banderín con la imagen de la Virgen de Luján que decía “Es Nuestra Bandera la que Defendemos. Mostremos al Mundo que Juntos Podemos. ARGENTINA”. Ese detalle fue observado con atención por los jugadores y el cuerpo técnico.
No todo transcurrió según lo previsto: la ceremonia de clausura organizada por la FIFA, con artistas y una gran puesta en escena, dejó el campo de juego ocupado y complicó algunas rutinas previas del equipo.
CÓMO HICIERON DE PAUL Y PAREDES PARA CUMPLIR SU CÁBALA ANTES DE LA FINAL DE ARGENTINA Y ESPAÑA
La ocupación del campo impidió el reconocimiento habitual del terreno y puso en riesgo la cábala de los caramelos que protagonizan De Paul y Paredes. Ante esa circunstancia, ambos improvisaron y realizaron su ritual en un costado del campo, adaptando la tradición para no romper la dinámica que los acompaña desde hace años.

