El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó a Irán de intentar utilizar el estrecho de Ormuz como instrumento de presión en el conflicto de Medio Oriente y pidió una mayor participación de otros países para proteger el tráfico marítimo global. Añadió que Washington mantiene abierta la vía diplomática si Teherán acepta y cumple un acuerdo.
Rubio hizo estas declaraciones ante periodistas antes de viajar a Filipinas para participar en una reunión de ministros de Exteriores de la ASEAN. Señaló que, al menos algunas facciones en Irán, buscan controlar el estrecho y emplearlo como herramienta de presión.
El jefe de la diplomacia estadounidense reclamó un compromiso internacional más amplio para garantizar la seguridad de esa ruta comercial estratégica. Indicó que Estados Unidos hará lo necesario para proteger el transporte marítimo mundial, pero que otros países deben contribuir con recursos materiales o financieros.
Sobre una salida negociada, Rubio afirmó que Estados Unidos está siempre abierto a la diplomacia, pero que cualquier acuerdo debe ser realista y cumplido por la otra parte.
Las declaraciones se dieron después de la ruptura de una frágil tregua entre EE. UU. e Irán, tras presuntos ataques iraníes contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas.
Horas antes, Rubio recibió en el Departamento de Estado al presidente libanés, Joseph Aoun, y elogió los avances del Gobierno libanés hacia un acuerdo de paz con Israel. La visita de Aoun es la primera de un jefe de Estado libanés a Estados Unidos desde 2009 y precede a su encuentro con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca.
Según el Departamento de Estado, Rubio valoró el esfuerzo del Ejecutivo libanés por recuperar la soberanía, desarmar a Hezbollah, desmantelar su infraestructura y avanzar hacia la paz con Israel. Washington expresó su respaldo al Gobierno de Beirut y consideró el proceso una oportunidad para la paz, la reconstrucción y la mejora de las condiciones para la población libanesa.
La visita se produjo días después de que delegaciones de Líbano e Israel concluyeran en Roma una nueva ronda de conversaciones mediadas por Estados Unidos, sin acordar un calendario para aplicar los compromisos firmados. Fuentes diplomáticas dijeron que Aoun planea entregar a Trump una propuesta para desmantelar el arsenal de Hezbollah y exigir la retirada israelí del sur del Líbano. Aoun ha sostenido que considera a Trump como el dirigente con mayor capacidad para persuadir a Israel sobre esa retirada.
El trasfondo es el acuerdo marco firmado el 26 de junio en Washington bajo mediación estadounidense, que prevé el despliegue del ejército libanés en zonas piloto del sur a medida que Israel retire sus fuerzas de forma progresiva. El texto no fija plazos y condiciona la retirada al desarme de Hezbollah y otros grupos, exigencia que la organización proiraní rechazó.
Mientras continúan las negociaciones, las fuerzas israelíes permanecen en lo que Tel Aviv llama una “zona de seguridad” de diez kilómetros a lo largo de la frontera y mantienen ataques aéreos. Medios estatales libaneses informaron recientemente de nuevos bombardeos en las regiones de Tiro y Nabatieh.
Las conversaciones directas Líbano-Israel son inéditas en décadas: ambos países están técnicamente en estado de guerra y no tienen relaciones diplomáticas. El diálogo se reactivó en abril de 2026 con impulso estadounidense tras el alto el fuego de noviembre de 2024; el acuerdo de junio intentó consolidar ese proceso, aunque su aplicación enfrenta obstáculos políticos y de seguridad.
Aoun asumió la presidencia en 2025, tras más de dos años de vacío institucional después del fin del mandato del anterior presidente en 2022. Ex comandante del ejército y aliado de Estados Unidos, se comprometió a fortalecer las instituciones estatales, reducir el poder de los grupos armados no estatales e impulsar reformas económicas.
El encuentro previsto con Trump en la Casa Blanca es el objetivo político central de la visita. Las autoridades libanesas buscan que Washington presione para implementar el acuerdo marco y promueva un cronograma para la retirada israelí del sur del país.
(Con información de AFP)

