La investigación por el intento de robo en la vivienda de Daniel Scioli, en Villa La Ñata, sumó un nuevo detenido: un joven de 19 años arrestado este miércoles en Ensenada tras una serie de allanamientos ordenados por el fiscal Cosme Iribarren.
Con esta detención ya son tres los sospechosos apresados por el hecho ocurrido la madrugada de la semana pasada. La Justicia sigue buscando a un cuarto integrante de la banda que habría intervenido en el intento de ingreso a la propiedad del secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación.
Según la reconstrucción de los investigadores, el detenido se separó del resto del grupo al escapar. Mientras dos de los presuntos delincuentes alcanzaron el Peugeot 207 blanco que los esperaba frente a la vivienda, él huyó a pie.
Durante la fuga, habría ingresado a una guardería náutica cercana y pedido acceso a la red WiFi del lugar. Ese registro de conexión fue utilizado por los investigadores para avanzar en su identificación y ordenar nuevos procedimientos.
Finalmente fue localizado y detenido en Ensenada, donde vive. Las autoridades llamaron la atención sobre que su domicilio está muy próximo al del ex custodio de Scioli, que también está detenido por su presunta participación en el hecho.
La causa intenta determinar si el episodio respondió exclusivamente a una intención de robo o si hubo otros fines. Para ello, la Justicia dispuso peritar los teléfonos celulares secuestrados a los detenidos, medida que podría aportar detalles sobre comunicaciones y la planificación del hecho.
Cómo fue el intento de robo en Villa La Ñata
El hecho ocurrió alrededor de las 3 de la madrugada, cuando al menos cuatro hombres armados llegaron a la propiedad de Scioli con máscaras de payaso que les cubrían el rostro.
Según la pesquisa, uno de los implicados habría sido determinante para acceder al predio porque en el pasado trabajó como custodio de Scioli y conocía el mecanismo junto al portón de ingreso.
Las cámaras de seguridad registraron que uno de los sujetos permaneció en el vehículo mientras otros tres ingresaron al predio, pero fueron detectados por los custodios apostados en el lugar antes de llegar a la vivienda principal.
Los agentes dieron la voz de alto y, según consta en la causa, uno de los intrusos apuntó con una pistola calibre 9 milímetros. Ante la presencia de los custodios, los delincuentes desistieron y se retiraron.
En la fuga, uno de los integrantes quedó rezagado y huyó corriendo; ese error permitió rastrearlo, identificarlo y detenerlo posteriormente.
La causa continúa abierta y el fiscal Iribarren mantiene la búsqueda del cuarto sospechoso. Las pericias sobre los celulares incautados serán clave para reconstruir la organización del ataque y confirmar las verdaderas intenciones del grupo.

