Unos 120 trabajadores de la fábrica textil Will Der S.A., en General Pacheco, se encontraron este lunes con la planta cerrada y personal de seguridad dentro, lo que generó preocupación por la falta de información formal sobre su futuro laboral.
Según los empleados, el viernes pasado en una reunión uno de los propietarios les comunicó que la fábrica cerraría definitivamente y les indicó que no debían presentarse a trabajar el lunes.
Durante el fin de semana, recibieron en cambio un comunicado firmado por el abogado de la empresa en el que se decía que no se trataba de despidos sino de suspensiones, y que la empresa se comunicaría de forma individual con cada trabajador para avanzar en acuerdos.
La existencia de esos mensajes contradictorios profundizó la incertidumbre entre el personal. Este lunes los trabajadores acudieron a la planta y encontraron las puertas cerradas.
De acuerdo con los testimonios, al llegar les informaron que no tenían autorización para ingresar a las instalaciones.
“Hoy llegamos, la entrada estaba cerrada y con gente de seguridad adentro. Nos dijeron que no teníamos autorización para entrar”, relató Mirta, trabajadora con cuatro años en la empresa, en declaraciones a C5N.
Los empleados criticaron además la manera en que se comunicó la decisión de la empresa y expresaron que esperaban explicaciones directas por parte de los representantes de la firma.
Gonzalo, uno de los operarios, señaló que los trabajadores necesitan conocer de forma oficial cuál será el procedimiento que seguirá la empresa con respecto a sus contratos y derechos.
También afirmaron que los delegados gremiales no habían sido informados previamente sobre la decisión de cerrar la planta.
Por el momento, los 120 trabajadores permanecen a la espera de definiciones formales sobre su situación laboral y reclaman respuestas de la empresa sobre la continuidad de los puestos, las eventuales indemnizaciones y el pago de obligaciones pendientes.
El cierre de la planta vuelve a poner en evidencia la situación del empleo industrial en Tigre y la preocupación por el impacto que la paralización de actividades tiene en numerosas familias que dependen de esos puestos.
Los trabajadores y representantes sindicales aguardan comunicaciones oficiales de la empresa y, en caso de no recibirlas, no descartan iniciar medidas para garantizar el acceso a la información y a los derechos laborales correspondientes.

