26 de marzo de 2026
Buenos Aires, 25 C

Tensión Japón-China por Taiwán hunde turismo y economía de Tokio

Un distrito comercial en Tokio, Japón. REUTERS/Kim Kyung-Hoon

El reciente deterioro de las relaciones entre Japón y China a raíz de la cuestión de Taiwán está afectando de forma notable a la economía japonesa, fuertemente dependiente del turismo y el comercio con su principal socio asiático. El Gobierno chino ha instado a sus ciudadanos a evitar los viajes a Japón, en respuesta a las declaraciones de la primera ministra Sanae Takaichi sobre la defensa de Taiwán en caso de conflicto, lo que ha provocado una caída abrupta en la llegada de visitantes provenientes de China.

Las llegadas de turistas chinos bajaron un 45% en diciembre respecto al año anterior, según datos oficiales, lo que ha impactado directamente en el gasto turístico, que descendió un 2,8% hasta los USD 45.600 millones en el último trimestre de 2025. Se trata de la primera baja interanual en más de cuatro años. Las tiendas por departamentos, donde los turistas chinos suelen ser grandes consumidores, anticipan descensos de dos dígitos en sus beneficios hasta febrero.

China representa cerca de una cuarta parte de los visitantes extranjeros en Japón y, según la Organización Nacional de Turismo de Japón, estos turistas gastan aproximadamente un 25% más que el resto. El Ministerio de Asuntos Exteriores chino ha reiterado su recomendación de no viajar a Japón aduciendo una “seguridad pública inestable”, justo antes de la festividad del Año Nuevo Lunar.

La tensión comercial añade un factor de riesgo adicional. Japón se prepara ante la posibilidad de que China restrinja la exportación de tierras raras, materiales esenciales para industrias como la automotriz eléctrica y la defensa. Aunque Japón ha intentado diversificar sus proveedores, sigue dependiendo en gran medida de las importaciones chinas, cuyas reservas actuales solo cubrirían entre 60 y 180 días de demanda industrial, según estimaciones de Barclays.

En este contexto, el crecimiento de la economía japonesa fue del 0,2% en el último trimestre de 2025, por debajo de las expectativas del mercado, que proyectaban un 1,6%. El producto interior bruto anual avanzó un 1,1%, impulsado por la recuperación del consumo privado, que representa cerca del 60% del PIB y creció un 1,4% durante el año. No obstante, el consumo privado mostró una desaceleración en el último trimestre, con un avance del 0,1%, reflejando las dificultades que enfrentan los hogares por el encarecimiento de los alimentos.

Un grupo de turistas chinos es guiado por un guía turístico en Asakusa, un popular destino turístico de Tokio, Japón. REUTERS/Issei Kato

La inversión corporativa aumentó un 1,5% anual y un 0,2% trimestral, mientras que la inversión inmobiliaria subió un 4,8% en el último trimestre tras una caída significativa en el periodo anterior. Las exportaciones crecieron un 2,9% anual, aunque cayeron un 0,3% en los últimos tres meses, y las importaciones aumentaron un 4% en el año, lo que limitó un mayor crecimiento económico.

La primera ministra Sanae Takaichi, recién confirmada en el cargo tras una victoria electoral contundente el 8 de febrero, busca reforzar la economía a través de inversiones públicas en sectores estratégicos como los semiconductores y la posible suspensión de ciertos impuestos al consumo para aliviar la presión inflacionaria sobre los hogares. El gobierno ya ha aprobado un presupuesto complementario multimillonario, según informó el portavoz Minoru Kihara, con el objetivo de sostener el crecimiento y proteger el nivel de vida.

Visitantes en el exterior de Disneyland Tokio en Urayasu, al este de Tokio, Japón. REUTERS/Issei Kato

El Banco de Japón mantiene su compromiso de normalizar gradualmente la política monetaria tras años de tipos ultrabajos, aunque el débil impulso económico y la persistencia de la inflación han frenado la posibilidad de nuevas subidas inmediatas de tasas de interés. Analistas como Kazutaka Maeda, del Instituto de Investigación Meiji Yasuda, advierten que la recuperación sigue siendo frágil y la economía aún debe demostrar que puede crecer de manera sostenida.

Por otro lado, la presión arancelaria de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, continúa afectando a la industria exportadora japonesa. Aunque los aranceles sobre productos nipones, especialmente autos, se han estabilizado, persiste la cautela en las empresas ante el entorno internacional incierto. El crecimiento de Japón en 2026 dependerá, según previsiones del Centro Japonés de Investigación Económica, de la evolución de los salarios reales y de la capacidad de consumo de los hogares, así como del desarrollo de los conflictos diplomáticos y comerciales con sus principales socios.

Naohiko Baba, economista jefe de Barclays en Japón, estima que la política fiscal expansiva del gobierno podría aportar entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales al crecimiento del próximo ejercicio, aunque el “riesgo China” sigue sin poder cuantificarse plenamente. Si las restricciones al turismo y las exportaciones se agravan, la economía japonesa podría enfrentarse a una nueva desaceleración en los próximos meses.

(Con información de EFE y Reuters)

Tensión Japón-China por Taiwán hunde turismo y daña economía de Tokio

Un distrito comercial en Tokio, Japón. REUTERS/Kim Kyung-Hoon

El reciente deterioro de las relaciones entre Japón y China a raíz de la cuestión de Taiwán está afectando de forma notable a la economía japonesa, fuertemente dependiente del turismo y el comercio con su principal socio asiático. El Gobierno chino ha instado a sus ciudadanos a evitar los viajes a Japón, en respuesta a las declaraciones de la primera ministra Sanae Takaichi sobre la defensa de Taiwán en caso de conflicto, lo que ha provocado una caída abrupta en la llegada de visitantes provenientes de China.

Las llegadas de turistas chinos bajaron un 45% en diciembre respecto al año anterior, según datos oficiales, lo que ha impactado directamente en el gasto turístico, que descendió un 2,8% hasta los USD 45.600 millones en el último trimestre de 2025. Se trata de la primera baja interanual en más de cuatro años. Las tiendas por departamentos, donde los turistas chinos suelen ser grandes consumidores, anticipan descensos de dos dígitos en sus beneficios hasta febrero.

China representa cerca de una cuarta parte de los visitantes extranjeros en Japón y, según la Organización Nacional de Turismo de Japón, estos turistas gastan aproximadamente un 25% más que el resto. El Ministerio de Asuntos Exteriores chino ha reiterado su recomendación de no viajar a Japón aduciendo una “seguridad pública inestable”, justo antes de la festividad del Año Nuevo Lunar.

La tensión comercial añade un factor de riesgo adicional. Japón se prepara ante la posibilidad de que China restrinja la exportación de tierras raras, materiales esenciales para industrias como la automotriz eléctrica y la defensa. Aunque Japón ha intentado diversificar sus proveedores, sigue dependiendo en gran medida de las importaciones chinas, cuyas reservas actuales solo cubrirían entre 60 y 180 días de demanda industrial, según estimaciones de Barclays.

En este contexto, el crecimiento de la economía japonesa fue del 0,2% en el último trimestre de 2025, por debajo de las expectativas del mercado, que proyectaban un 1,6%. El producto interior bruto anual avanzó un 1,1%, impulsado por la recuperación del consumo privado, que representa cerca del 60% del PIB y creció un 1,4% durante el año. No obstante, el consumo privado mostró una desaceleración en el último trimestre, con un avance del 0,1%, reflejando las dificultades que enfrentan los hogares por el encarecimiento de los alimentos.

Un grupo de turistas chinos es guiado por un guía turístico en Asakusa, un popular destino turístico de Tokio, Japón. REUTERS/Issei Kato

La inversión corporativa aumentó un 1,5% anual y un 0,2% trimestral, mientras que la inversión inmobiliaria subió un 4,8% en el último trimestre tras una caída significativa en el periodo anterior. Las exportaciones crecieron un 2,9% anual, aunque cayeron un 0,3% en los últimos tres meses, y las importaciones aumentaron un 4% en el año, lo que limitó un mayor crecimiento económico.

La primera ministra Sanae Takaichi, recién confirmada en el cargo tras una victoria electoral contundente el 8 de febrero, busca reforzar la economía a través de inversiones públicas en sectores estratégicos como los semiconductores y la posible suspensión de ciertos impuestos al consumo para aliviar la presión inflacionaria sobre los hogares. El gobierno ya ha aprobado un presupuesto complementario multimillonario, según informó el portavoz Minoru Kihara, con el objetivo de sostener el crecimiento y proteger el nivel de vida.

Visitantes en el exterior de Disneyland Tokio en Urayasu, al este de Tokio, Japón. REUTERS/Issei Kato

El Banco de Japón mantiene su compromiso de normalizar gradualmente la política monetaria tras años de tipos ultrabajos, aunque el débil impulso económico y la persistencia de la inflación han frenado la posibilidad de nuevas subidas inmediatas de tasas de interés. Analistas como Kazutaka Maeda, del Instituto de Investigación Meiji Yasuda, advierten que la recuperación sigue siendo frágil y la economía aún debe demostrar que puede crecer de manera sostenida.

Por otro lado, la presión arancelaria de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, continúa afectando a la industria exportadora japonesa. Aunque los aranceles sobre productos nipones, especialmente autos, se han estabilizado, persiste la cautela en las empresas ante el entorno internacional incierto. El crecimiento de Japón en 2026 dependerá, según previsiones del Centro Japonés de Investigación Económica, de la evolución de los salarios reales y de la capacidad de consumo de los hogares, así como del desarrollo de los conflictos diplomáticos y comerciales con sus principales socios.

Naohiko Baba, economista jefe de Barclays en Japón, estima que la política fiscal expansiva del gobierno podría aportar entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales al crecimiento del próximo ejercicio, aunque el “riesgo China” sigue sin poder cuantificarse plenamente. Si las restricciones al turismo y las exportaciones se agravan, la economía japonesa podría enfrentarse a una nueva desaceleración en los próximos meses.

(Con información de EFE y Reuters)

Asesinato de activista de ultraderecha sacude Francia a semanas de las elecciones

Una persona sostiene un cartel mientras la gente se reúne para rendir homenaje a Quentin, un activista que murió a causa de las heridas sufridas durante una paliza el 12 de febrero en Lyon, durante una manifestación en la Place de la Sorbonne en París, Francia, el 15 de febrero de 2026. REUTERS/Stephane Mahe

El gobierno francés acusó a la izquierda radical de fomentar un clima de violencia en plena precampaña para las elecciones municipales de marzo, tras la muerte de Quentin Deranque, un joven de extrema derecha de 23 años, víctima de una agresión aún sin autores identificados. El hecho ocurrió la tarde del jueves en Lyon, al margen de una protesta organizada por grupos ultraderechistas en rechazo a una conferencia universitaria impartida por la eurodiputada Rima Hassan, integrante de La Francia Insumisa (LFI).

La fiscalía de Lyon, representada por Thierry Dran, confirmó que se investiga el caso como “homicidio voluntario” y que, hasta el momento, no se han producido detenciones, aunque la policía ha interrogado a una quincena de testigos. Según el ministerio público, al menos seis individuos encapuchados participaron en el ataque que derivó en la muerte de Deranque, quien resultó con un traumatismo craneoencefálico severo y falleció tras dos días en coma.

El suceso reavivó el enfrentamiento político entre la extrema derecha y la izquierda radical. La portavoz del gobierno de centroderecha, Maud Bregeon, atribuyó “responsabilidad moral” a LFI, señalando que el partido ha “alentado un clima de violencia durante años”.

Por su parte, la extrema derecha responsabilizó del ataque a militantes del grupo antifascista Jeune Garde, disuelto oficialmente en 2023 y cofundado por el diputado de LFI Raphaël Arnault antes de asumir su escaño. Tanto el grupo como el asistente parlamentario Jacques-Elie Favrot, señalado por algunos medios como presunto implicado, negaron cualquier participación en los hechos. Favrot anunció que abandonará provisionalmente sus funciones mientras avance la investigación.

La gente sostiene carteles mientras se reúne para rendir homenaje a Quentin, un activista que murió a causa de las heridas sufridas durante una paliza el 12 de febrero en Lyon, durante una manifestación en la Place de la Sorbonne en París, Francia, el 15 de febrero de 2026. REUTERS/Stephane Mahe

De acuerdo con testigos y videos verificados difundidos por medios como TF1, una decena de personas agredió a tres jóvenes, dos de los cuales lograron huir. Se reportó el uso de barras de metal en el enfrentamiento y las imágenes muestran a Deranque en el suelo, recibiendo una patada en la cabeza. La autopsia confirmó el origen de las lesiones y descartó una muerte inmediata.

El incidente desató una oleada de reproches contra LFI y su líder, Jean-Luc Mélenchon, quien rechazó cualquier implicación y denunció los intentos de vincular a su partido con la violencia. No obstante, el clima político se tensó al sumar críticas de la mayoría de partidos, que cuestionaron el tono de la formación izquierdista y el respaldo público que en ocasiones ha manifestado hacia colectivos como Jeune Garde.

Personas sosteniendo un cartel que dice 'Asesinos de Antifa, justicia para Quentin', mientras se reúnen para rendir homenaje a Quentin, el estudiante de 23 años asesinado en Lyon, en la place de la Sorbonne, París, Francia, 15 de febrero de 2026. EFE/EPA/MOHAMMED BADRA

La muerte de Deranque se perfila como un eje clave de la campaña para las municipales, consideradas un termómetro para las presidenciales de 2027, en las que Marine Le Pen y su partido Agrupación Nacional (RN) aparecen como favoritos en las encuestas. La candidatura de Le Pen permanece en suspenso por una condena por malversación de fondos públicos, a la espera de una sentencia en apelación prevista para julio. En caso de confirmarse la inhabilitación, Jordan Bardella se posiciona como posible sucesor, con un reciente sondeo que lo sitúa como la figura preferida entre el electorado francés.

La investigación por “homicidio voluntario” sigue abierta, sin indicios públicos sobre la identificación de los responsables ni detenciones hasta la fecha, mientras la polarización política se profundiza de cara a los próximos comicios.

(Con información de AFP y EFE)