El Ministerio de Economía oficializó la creación de la Secretaría de Asuntos Nucleares, un cambio estructural en la estrategia energética impulsada por el gobierno de Javier G. Milei. La nueva dependencia tendrá a su cargo la supervisión y coordinación del sector nuclear con el objetivo declarado de mejorar la implementación y la eficacia de las políticas públicas en la materia. Federico Ramos Nápoli fue designado como primer secretario.
El comunicado del Ministerio recordó los “75 años de historia” del país en el ámbito nuclear civil y señaló que esa trayectoria ubica a la Argentina entre los actores relevantes del sector. La decisión política busca potenciar esa tradición y aprovechar recursos como el uranio para posicionar al país como proveedor estratégico a nivel internacional.
La Secretaría de Asuntos Nucleares dependerá directamente del ministro de Economía, Luis Caputo, y no estará subordinada a la Secretaría de Energía, que conduce María Carmen Tettamanti. Ambas áreas tendrán igual rango administrativo y autonomía operativa dentro de la misma cartera. El nuevo diseño forma parte de una reorganización institucional más amplia que incluye empresas públicas y áreas tecnológicas.
Ramos Nápoli fue elegido por su perfil técnico y de gestión, con trayectoria en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y experiencia en procesos de reestructuración en el sector estatal. El Ministerio destacó su gestión en DIOXITEX S.A., donde, según el comunicado, se logró eliminar el déficit operativo y alcanzar un récord de producción.
La creación de la Secretaría da marco institucional a las líneas planteadas por el presidente Milei en la presentación del Plan Nuclear Argentino, anunciada el 20 de diciembre. El plan plantea posicionar al país en la vanguardia energética y atraer inversiones. El texto oficial reconoce las tres centrales en operación —Atucha I, Atucha II y Embalse— que aportan alrededor del 6,5% de la electricidad del país.
Además de la capacidad instalada, el Ejecutivo promueve el desarrollo de nuevas tecnologías nucleares, como el reactor modular pequeño (SMR) CAREM, en construcción, y el reactor multipropósito RA-10, orientado a la producción de radioisótopos para uso médico. Según fuentes ministeriales, la estrategia contempla aprovechar ventajas territoriales, como regiones patagónicas de bajas temperaturas, para la instalación de centros de datos y “servidores de inteligencia artificial”, cuya demanda exige fuentes de energía limpias, confiables y de bajas emisiones.
La estructura política que acompaña el plan incluye a Demian Axel Reidel, físico y economista, designado presidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A. el 23 de abril de 2025. Reidel, que tuvo funciones en el Consejo de Asesores de la Presidencia, lidera la operadora de las centrales y su gestión se enmarca en el fortalecimiento del sector público nuclear, la atracción de inversiones, el fomento de la investigación y la vinculación con la industria tecnológica, en particular la inteligencia artificial.
Especialistas citados por la prensa señalan la proliferación de los reactores modulares pequeños (SMR) como una tendencia mundial por sus menores costos y plazos de construcción frente a grandes centrales. El proyecto CAREM es un avance en ese sentido, aunque sigue siendo un prototipo que requerirá varios años más de finalización y pruebas.
El gobierno también creó el Consejo Nuclear Argentino, presidido por Reidel e integrado por el jefe de Gabinete Guillermo Francos, el ministro de Defensa Luis Petri y el presidente de la CNEA, Germán Guido Lavalle. El consejo define directrices y promueve la coordinación entre organismos. Los documentos oficiales indican que Reidel participó en la reestructuración de Nucleoeléctrica, en revisiones administrativas y en la facilitación de acuerdos de financiamiento e innovación.
El Ministerio destacó avances en la negociación y el abastecimiento de uranio para las centrales, la reingeniería administrativa en DIOXITEX y el asesoramiento a Nucleoeléctrica. Según el comunicado y la cobertura periodística, el gobierno busca “convertir a la Argentina en la ‘Arabia Saudita del Uranio’”, con la intención de posicionarla como un proveedor relevante en el mercado internacional de combustibles nucleares.
El Plan Nuclear Argentino contempla también la mayor utilización de la energía atómica en sectores productivos y científicos, como la agricultura y la medicina, en el marco de una política de expansión y modernización. El informe subraya la disponibilidad de recursos humanos —ingenieros y técnicos— y la capacidad de producción local de insumos y equipos para los nuevos reactores.
Las autoridades esperan que la reorganización del sector y la creación de áreas autónomas dentro del Ministerio de Economía permitan una gestión más ágil y coordinada. La Secretaría de Asuntos Nucleares ya inició sus actividades con el objetivo de articular el trabajo entre la CNEA, Nucleoeléctrica Argentina, DIOXITEX y otras dependencias, acelerar proyectos y responder a la creciente demanda energética ligada a la expansión de la inteligencia artificial y la instalación de centros de datos de alto consumo.


