Un informe de Médicos del Mundo y medicusmundi alerta que hasta 14 millones de personas podrían morir hasta 2030 por causas evitables como resultado de los recientes recortes en la ayuda internacional humanitaria y sanitaria. El documento indica que los países más pobres y los sectores de salud pública y asistencia humanitaria serán los más afectados, con reducciones de financiación de hasta un 33% en estos ámbitos.
En la presentación del informe, Emiliana Olaizola, coordinadora de Incidencia Política, Cooperación y Derecho Internacional Humanitario de Médicos del Mundo, afirmó que los recortes previstos para 2025 suponen un golpe grave para todo el sistema de cooperación, y detalló que este año solo se ha atendido el 25% de las necesidades humanitarias solicitadas. Olaizola añadió que el sector de la salud ha perdido alrededor de 650 millones de dólares en un año.
El informe atribuye buena parte del descenso de financiación a Estados Unidos, en particular tras la retirada de fondos de USAID durante la administración de Trump. Olaizola criticó la brusca suspensión de esa financiación y señaló el impacto inmediato en servicios sanitarios: en zonas en crisis como el norte de Siria se han cerrado hasta el 80% de los centros de salud.
Estos recortes, según el informe, provocarán un aumento de muertes relacionadas con la salud, especialmente en partos y en enfermedades crónicas, al dejar a muchas personas sin acceso a los medicamentos y tratamientos que recibían.
Otros donantes importantes también han reducido su aportación. Además de Estados Unidos, se citan recortes por parte de Francia, Reino Unido y Alemania; en total, 22 países han recortado su esfuerzo financiero, con una previsión de caída del 17% a final de año.
En España, el informe señala una reducción del 20% en las partidas destinadas a acción humanitaria respecto a 2023, situando la proporción de ayuda oficial al desarrollo destinada a este ámbito por debajo del 5%.
Carlos Mediano, responsable del área de investigación de medicusmundi España, indicó que algunos países han justificado los recortes con el objetivo de aumentar el presupuesto de Defensa y cumplir compromisos con la OTAN, relegando la cooperación humanitaria a una política considerada prescindible. Reiteró que los países empobrecidos y sectores sensibles como la salud pública serán los más perjudicados, con descensos proyectados de hasta el 33% en ayuda humanitaria y financiación sanitaria.
Mediano advirtió que estos recortes, junto con las inequidades en el acceso a la salud en muchos países, causarán numerosas muertes prevenibles. Alertó de que en las próximas 24 horas podrían fallecer 700 mujeres por problemas de embarazo o parto evitables vinculados a la desigualdad en el acceso sanitario, y destacó que la inequidad ha sido el principal problema identificado en los informes a lo largo de los años.
El informe también subraya desafíos adicionales: el impacto del cambio climático, la digitalización en salud —que, si se usa mal, puede agravar las desigualdades—, las resistencias antimicrobianas y los conflictos armados. Según Mediano, las resistencias antimicrobianas podrían causar más muertes que el cáncer en 2025.
Asimismo, se advierte sobre el efecto del negacionismo, que dificulta el avance en cuestiones clave como la igualdad de género, la respuesta al cambio climático y la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Para enfrentarlo, el informe recomienda fortalecer la formación y la participación ciudadana, así como impulsar políticas y diálogo público.
En la misma línea, la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Eva Granados Galiano, destacó la importancia de comunicar el valor de la cooperación internacional frente a la actual ofensiva contra esta política. Al explicar su utilidad, suele poner el ejemplo de la suerte de nacer en un lugar con sistema público de salud que atiende cuando una persona enferma.
Por su parte, José Ángel Calle Suárez, director de Alianzas para el Desarrollo Sostenible de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), resaltó que la formación en transformación social es el “único blindaje” para seguir desarrollando la capacidad de actuación y fortalecer las organizaciones.
(Con información de Europa Press)


