El Plenario de Delegados de la UCR eligió esta tarde a Leonel Chiarella como nuevo presidente del Comité Nacional con 81 votos a favor. Chiarella, intendente de Venado Tuerto, sucederá a Martín Lousteau tras un acuerdo entre los gobernadores del espacio conocido como Provincias Unidas.
Con esta designación, Chiarella se convirtió en el presidente más joven en los 134 años de historia del partido. Hasta ahora los referentes más jóvenes habían sido Gabriel Oddone, quien asumió a los 41 años en 1942 tras la muerte de Marcelo T. de Alvear, e Hipólito Yrigoyen, que asumió a los 45 años en 1897.
Lo acompañarán en la conducción Piera Fernández, ex presidenta de la FUA, como secretaria general; Inés Brizuela y Doria (La Rioja) como vicepresidenta primera; Javier Bee Sellares (Córdoba) como vicepresidente segundo; y María Inés Zigarán (Jujuy) como vicepresidenta tercera. En la mesa también figuran como secretarios Daniel Kroneberger (La Pampa), Gabriela Valenzuela (Corrientes), Danya Tavela (Buenos Aires), Ramón Mestre (Córdoba), Agustina Madariaga (Río Negro) y Daniel Angelici (CABA).
Del Plenario de Delegados, compuesto por 106 integrantes, asistieron alrededor de 90 representantes provinciales, además de delegados de la Juventud Radical, la Franja Morada, el Foro de Intendentes, la Organización de Trabajadores Radicales y UCR Diversidad.
En el acto estuvieron presentes, entre otros, Gerardo Morales (Jujuy), Gustavo y Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe), quien propuso a Chiarella para la presidencia. Según fuentes consultadas por Infobae, Alfredo Cornejo se reunió con sus pares para manifestar su desacuerdo con orientar al partido hacia Provincias Unidas y decidió que sus delegados no integraran la mesa; el sector de Leandro Zdero adoptó la misma postura. El mendocino representa el sector opositor a la estrategia impulsada por Provincias Unidas. Todos mantuvieron una reunión previa a la votación para intercambiar opiniones sobre el futuro del partido.
En su discurso de asunción, Chiarella agradeció a los gobernadores del partido y, tras semanas de negociación sobre la sucesión de Lousteau, respondió a quienes calificaron el cargo como una “papa caliente”: “Este es el desafío más hermoso de nuestra vida política. Venimos con mucha humildad y militancia, con madurez para llevar adelante un proceso de diálogo en el partido para recorrer y estar presentes en cada provincia”.
Agregó que es un momento importante para el país y que la polarización sólo beneficia a quienes forman parte de la grieta. “Queremos decirle a la sociedad que hay otra forma de ejercer la política y lo decimos no por ideas, sino por los hechos que respaldan las gestiones de nuestros cinco gobernadores y más de 500 intendentes”, sostuvo.
De cara a la estrategia electoral, Chiarella subrayó la necesidad de representar a los sectores productivos, considerados clave para el crecimiento, y afirmó que el partido busca facilitar condiciones para la inversión en lugar de obstaculizarlas. “Eso es lo que hacemos todos los días. Vamos a ayudar a los que gobiernan pero también a los que quieren gobernar”, concluyó.


