El episodio ocurrió el viernes pasado cerca del mediodía en avenida 9 de Julio, en el centro de un distrito del sur del conurbano bonaerense. La víctima fue una mujer que había adquirido su bicicleta apenas tres días antes para trabajar como repartidora; en ese momento se encontraba retirando un pedido en un local de comida rápida cuando sufrió el hurto.
Al activarse la alarma, la mujer advirtió que un hombre se llevaba su bicicleta y comenzó a perseguirlo gritando, lo que movilizó a comerciantes y vecinos de la zona. La persecución continuó por la calle Anatole France, frente a la hamburguesería Lo de Nico. El encargado del local observó la escena, salió del comercio y aguardó el momento oportuno para intervenir.
Las imágenes registradas por una cámara de seguridad muestran que el ladrón avanzaba a gran velocidad en la bicicleta sustraída sin percatarse de que alguien lo esperaba a pocos metros. En ese instante, el responsable del comercio lo interceptó con un golpe en el cuello que lo desestabilizó y lo hizo caer al suelo. Tras el impacto, el delincuente abandonó la bicicleta en la vereda y huyó a pie, lo que permitió a la joven recuperar su medio de trabajo.
El video del hecho fue difundido rápidamente en redes sociales. La publicación en la cuenta de Instagram del comercio generó repercusión entre los vecinos y usuarios: en el post los responsables del local explicaron que, además de vender hamburguesas, a veces actúan en beneficio de la comunidad, en alusión al golpe que frustró el robo. La grabación y los comentarios posteriores despertaron distintas reacciones en la audiencia, desde elogios a la intervención hasta cuestionamientos sobre la violencia utilizada.
En términos concretos, la protagonista del hecho recuperó su bicicleta y pudo conservar su herramienta de trabajo. El registro audiovisual permitió documentar la secuencia: el hurto, la persecución, la intervención del encargado del local y la fuga del ladrón. No se mencionan detenciones ni datos adicionales sobre la identidad o el paradero del agresor en los materiales difundidos.
El caso volvió a poner en foco la inseguridad en el área y la respuesta de comerciantes y vecinos ante hechos delictivos en la vía pública, así como el uso de cámaras de seguridad y redes sociales para difundir pruebas y relatos de sucesos cotidianos en el conurbano.


