15 de enero de 2026
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Tres detenidos en Australia por planear actos violentos

La Policía de Nueva Gales del Sur (NSW Police) realizó este jueves un amplio operativo en Liverpool, al suroeste de Sídney, tras recibir información sobre la posible planificación de un acto violento. El despliegue incluyó unidades tácticas armadas con indumentaria de tipo militar y, según el cuerpo policial, terminó con la detención de al menos tres personas. Además, las autoridades señalaron que siete hombres están cooperando con la investigación.

En un comunicado, la Policía indicó que “el operativo policial en la calle George, en Liverpool, al suroeste de Sídney, ha concluido” y que las fuerzas tácticas habían respondido a la información recibida sobre la posible planificación de un acto violento. No se ofrecieron más detalles sobre la operación ni se confirmó públicamente, por parte de la Policía, la totalidad de las detenciones mencionadas en algunos medios.

La NSW Police subrayó que no existe un riesgo activo para la comunidad y afirmó que, hasta el momento, no se ha identificado ninguna conexión entre esta investigación y el atentado terrorista de Bondi Beach, ocurrido el pasado domingo en el este de la ciudad. Liverpool está situado a aproximadamente cinco kilómetros de Bonnyrigg, donde residían los dos presuntos autores del ataque en Bondi.

El operativo incluyó la interceptación de dos vehículos. Un todoterreno policial embistió a un automóvil blanco en el que viajaban tres personas; tras el impacto, los agentes descendieron, ordenaron a los ocupantes que se tumbaran en la acera y los inmovilizaron con las manos atadas a la espalda. Imágenes difundidas en redes sociales muestran patrullas del escuadrón antidisturbios, varios detenidos en el suelo y la presencia de un cordón de seguridad. En las imágenes publicadas por la prensa, uno de los arrestados aparenta tener una herida sangrante en la cabeza.

Como parte del dispositivo, se procedió al cierre preventivo de varios comercios y establecimientos cercanos, entre ellos un centro médico, según informaron medios australianos.

Este despliegue se produce en un contexto de conmoción por el reciente ataque antisemita en Bondi Beach, donde el domingo pasado un hombre y su hijo mataron a 15 personas; uno de los presuntos atacantes fue abatido por las fuerzas de seguridad y el otro permanece hospitalizado.

Tras los hechos en Bondi Beach, el primer ministro de Australia, Anthony Albanese, anunció ante el Parlamento un paquete de reformas legales para abordar la radicalización y el discurso de odio. Albanese explicó que el fiscal general y el ministro del Interior elaborarán medidas que incluyen la tipificación de delitos agravados por discurso de odio para líderes y predicadores, el endurecimiento de las penas por expresiones públicas que inciten a la violencia y nuevas herramientas para cancelar o rechazar visados a quienes promuevan el odio.

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