Valle Hermoso incorporó una nueva fuente de agua subterránea a su red de distribución, una intervención destinada a mejorar el funcionamiento del servicio de agua potable y a reforzar el suministro en un sector de la ciudad con alta demanda.
La obra forma parte de un plan municipal de infraestructura hídrica desarrollado en conjunto con la Cooperativa San Antonio y con apoyo financiero provincial. Su propósito es optimizar la prestación del servicio y aumentar la previsibilidad ante posibles situaciones de escasez.
El nuevo pozo fue integrado al sistema Ferrarini y cuenta con equipamiento técnico moderno, incluyendo sistemas de automatización, cloración y bombeo, además de su conexión a la cisterna existente. Esto permite aportar 10 metros cúbicos de agua por hora a la red.
El refuerzo beneficiará de manera directa a más de 1.500 usuarios distribuidos en nueve barrios del sector este, una zona que en los últimos años experimentó crecimiento sostenido y una mayor demanda del servicio.
Desde el gobierno local indicaron que se trata de una obra estructural pensada para mejorar la calidad del suministro a mediano y largo plazo, consolidando una red más eficiente y preparada para acompañar el desarrollo de Valle Hermoso.


