J Balvin volvió a elegir Argentina para pasar las fiestas, mostrando un vínculo que va más allá de lo musical. El artista colombiano se alojó en Villa Carlos Paz junto a su pareja, la modelo cordobesa Valentina Ferrer, y la familia de ella, y fue visto en un ambiente relajado y en contacto con la naturaleza, lejos de la actividad de las giras.
En su cuenta de Instagram el cantante compartió fotos que reflejaron el tono de la estadía y un mensaje de agradecimiento hacia la ciudad. Las publicaciones combinaron imágenes de descanso —hamacas y sombra de árboles— con caminatas junto al río, fotografías frente al agua y reuniones familiares.
La visita tuvo un componente afectivo: no fue solo turismo, sino también un reencuentro con las raíces de Ferrer, oriunda de Villa Carlos Paz. La pareja, que suele preservar su intimidad, eligió Córdoba como un refugio recurrente para celebrar en familia.
Un fragmento que llamó la atención fue un video difundido por Ferrer donde familiares y amigos comparten una tarde distendida. En un momento de la reunión suena la reciente colaboración de J Balvin con Bizarrap, y el cantante aparece levantando un vaso de fernet.
Además de descansar y celebrar, la pareja realizó una acción solidaria: visitaron un comedor y merendero en Villa San Nicolás, donde compartieron la tarde con niños y familias, llevaron juguetes y colaboraron con distintas actividades locales. Desde la organización local destacaron la sencillez y el trato cercano con que se desarrolló la visita.
La fundación que los recibió valoró tanto la ayuda material como la disposición de la pareja para mantener trabajo conjunto en el futuro. Incluso se planteó la posibilidad de articular iniciativas solidarias durante 2026, lo que le dio a la visita un carácter concreto más allá de lo simbólico.
En lo profesional, la estadía coincidió con un momento destacado: la colaboración con Bizarrap seguía acumulando reproducciones y comentarios en plataformas digitales, posicionándose entre los lanzamientos más comentados del verano. La canción, con un cruce cultural entre Colombia y Argentina y un tono introspectivo, encontró en Córdoba un marco de celebración íntima.
Villa Carlos Paz, el Valle de Calamuchita y zonas como El Durazno se consolidan como destinos elegidos por figuras internacionales que buscan combinar descanso, naturaleza y vínculos personales. En el caso de J Balvin, el objetivo principal fue claro: pasar las fiestas en familia, reconectar con lo simple y agradecer el cariño recibido en el país.
Entre fotos al aire libre, brindis informales y gestos solidarios, el cantante proyectó una imagen distinta: la de una figura global que optó por levantar el ritmo y vivir la experiencia argentina desde un plano más íntimo.


