15 de enero de 2026
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Misiones solidarias por las mascotas

Callejeritos de Lomas es un proyecto comunitario que nació hace casi dos décadas para ayudar a animales callejeros en Lomas. Fue creado por Mariana y una colega, cuando no existían las redes sociales y la iniciativa se organizaba de manera más informal. Con el paso del tiempo evolucionó desde dar de comer a perros en distintos puntos del distrito hasta convertirse en un esfuerzo más estructurado de rescate, cuidado y búsqueda de hogares transitorios.

Al comienzo participaban unas veinte personas; hoy quedan dos, pero la fuerza y el compromiso siguen intactos. La tarea incluye salir a alimentar y atender a animales en la calle, identificarlos con chapitas —a menudo con nombres de cantantes— y llevarlos eventualmente a controles básicos. Dada la falta de un espacio físico propio, en muchos casos se coordinaba con Zoonosis para pasear y cuidar a los perros mientras se gestionaban soluciones temporales.

Un objetivo central del grupo ha sido crear y sostener hogares de tránsito. Mariana subraya la importancia de esta modalidad: existe una línea muy fina entre acumular animales y realmente rescatarlos. Rescatar sin posibilidad de llevar al animal al veterinario o sin garantizar su alimentación y cuidados posteriores no tiene sentido. Por eso, el tránsito —es decir, alojar temporalmente a los animales en casas de voluntarios— es una herramienta clave. Permite dar atención médica, socialización y rehabilitación, aspectos indispensables para que muchos perros y gatos recuperen la confianza en las personas y puedan ser adoptados.

En la práctica, el sistema de tránsito es viable y flexible; Mariana pone como ejemplo que a su casa llegan hasta ocho gatos en distintos momentos. Estos hogares transitorios facilitan la recuperación emocional de animales que, por experiencia en la calle, pueden mostrarse desconfiados o retraídos. La convivencia temporal con humanos y otros animales ayuda a que vuelvan a relacionarse y aumentan sus posibilidades de hallar una familia definitiva.

A pesar de las dificultades —recursos limitados, pocos voluntarios y la necesidad constante de atención veterinaria—, Callejeritos de Lomas mantiene un compromiso firme. Mariana lo resume con una mezcla de pragmatismo y afecto: no es una persona dada a las lágrimas, pero reconoce que los animales sí le provocan emoción profunda. La experiencia del proyecto refleja cómo la perseverancia y la solidaridad local pueden construir soluciones concretas para el bienestar animal en la comunidad.

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