Rusia bombardeó Ucrania en la madrugada del lunes y dejó al menos dos muertos en la región de Kiev, informaron autoridades locales, en la víspera de una cumbre en Francia para impulsar un plan de paz.
Las sirenas de alerta aérea sonaron poco después de la medianoche en todo el país y el Ejército ucraniano señaló que las defensas antiaéreas operaron en varias zonas. En la capital, un centro médico privado se incendió tras los ataques y el Servicio Estatal de Emergencias de Kiev informó de un fallecido y tres heridos, difundiendo imágenes de rescatistas evacuando a personas en camillas desde el edificio afectado.
Otro ataque antes del amanecer impactó la cercana ciudad de Fastiv y provocó la muerte de un hombre de unos 70 años, dijo el gobernador regional de Kiev, Mykola Kalashnyk. Los bombardeos causaron cortes de electricidad en la zona; se activaron sistemas de respaldo para mantener el suministro de agua y calefacción en medio de temperaturas que bajaron a -8°C.
Los ataques se produjeron antes de una reunión de líderes europeos en París, convocada para buscar avances en un plan de paz que, según Kiev, está “90 por ciento” listo. Previamente, asesores de seguridad de 15 países —entre ellos Reino Unido, Francia y Alemania— junto con representantes de la OTAN y la Unión Europea, se reunieron en Kiev durante el fin de semana.
Los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto —el más mortífero en Europa desde la Segunda Guerra Mundial— han cobrado impulso recientemente, aunque Moscú y Kiev mantienen posturas opuestas sobre el asunto central: el control territorial en un eventual acuerdo posbélico. Rusia, que ocupa cerca del 20% de Ucrania, exige plena dominancia sobre la región oriental del Donbás como parte de un pacto.
Ucrania advirtió que cualquier cesión territorial fortalecería a Moscú y afirmó que no firmará un acuerdo que no disuada una nueva invasión. Mientras tanto, bajo bombardeos diarios y retrocesos en el frente, Kiev ha respondido con ataques de drones contra infraestructura rusa, con énfasis en instalaciones energéticas vinculadas al financiamiento del esfuerzo bélico.
El Ministerio de Defensa ruso dijo haber derribado drones ucranianos dirigidos a la región de Moscú todos los días de 2026 y aseguró haber abatido varios centenares durante el fin de semana, una cifra inusualmente alta.
El Kremlin publicó un video de un dron derribado que, según Moscú, fue lanzado contra una residencia del presidente Vladimir Putin en la región de Nóvgorod, y aseguró que la propiedad no sufrió daños y que el mandatario no estaba allí. Kiev rechazó la acusación y aliados europeos manifestaron escepticismo.
Consultado el domingo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que “algo” ocurrió cerca de la residencia de Putin, pero tras revisar la evidencia, funcionarios estadounidenses concluyeron que no creían que Ucrania hubiera llevado a cabo el ataque. “No creo que ese ataque haya ocurrido”, declaró Trump a bordo del Air Force One.
Rusia también acusó a Ucrania de lanzar drones contra un hotel y un café en la parte de la región de Kherson controlada por Moscú a primeras horas del jueves, un episodio que, según la versión rusa, dejó 28 muertos durante celebraciones de Año Nuevo. Ucrania sostuvo que el blanco era una concentración militar.
(Con información de AFP)


