15 de enero de 2026
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Sábados circulares: Pipo Mancera y el primer programa ómnibus argentino

¿Un programa de televisión que supere los 80 puntos de rating? Esa posibilidad se asocia a Nicolás “Pipo” Mancera, creador de un formato que prosperó en una época con pocas alternativas de entretenimiento: pocos canales de aire, sin cable ni plataformas digitales, y sin redes sociales que concentrasen la atención del público.

Mancera comenzó en el periodismo cinematográfico con Pantalla Gigante, condujo el programa musical La Noche, produjo la película La Calesita y actuó en El Cracky. A principios de los años sesenta concibió la idea de un nuevo formato televisivo que combinaría distintos contenidos.

Fue precursor de los programas ómnibus que luego continuarían conductores como Silvio Soldán y Leonardo Simons. Insistió hasta obtener la oportunidad de transmitir ciclos en vivo de varias horas, una propuesta poco habitual para la época.

Negoció con Manuel Alba, director del canal, y aceptó trabajar gratis durante los primeros tres meses; después se pactó que cobraría su sueldo completo si el programa alcanzaba la audiencia prevista. El 6 de enero de 1962 debutó Circulares con Mancera, un ciclo de cinco horas y media que mezclaba música, humor y actualidad.

El programa fue un éxito y, dos años después, cambió su nombre a Sábados Circulares con Mancera. Se emitió primero por Canal 13 y luego por Canal 11, hasta el 11 de noviembre de 1974. Pasaron por el ciclo figuras del espectáculo, del deporte y de la política, y se registraron numerosos momentos memorables para la televisión argentina.

Una transmisión emblemática fue la transmisión en vivo de la boda de Ramón “Palito” Ortega y Evangelina Salazar, celebrada el 13 de marzo de 1967 en la Abadía de San Benito, que alcanzó un récord de audiencia de 82 puntos.

Mancera también fue el primer periodista en entrevistar a Diego Armando Maradona cuando tenía 10 años, en 1971; presentado como “el chico malabarista”, el joven dijo que su mayor sueño era jugar un Mundial.

El ciclo recibió visitas internacionales como Sophia Loren, Alain Delon, Marcello Mastroianni, Pelé y Raphael. También brindó espacio a artistas como Joan Manuel Serrat, entonces proscrito en España, permitiéndole mostrar su trabajo al público argentino.

El programa fue variado y audaz: contó con proezas y acciones llamativas —como ser sumergido en una caja en el Río de la Plata y reaparecer en smoking—, coberturas internacionales y notas especiales. Mancera combinaba entretenimiento con periodismo serio y, en 1967, fue premiado por su cobertura del terremoto que afectó a Venezuela el 29 de julio.

Con la llegada de la dictadura militar Mancera no pudo continuar su tarea y debió exiliarse en Francia, Italia, Brasil y Estados Unidos. Tras el golpe de Estado, salió del país ante advertencias sobre su seguridad y no logró retomar el mismo nivel de éxito al regresar.

Al volver a Argentina en 1983 intentó un regreso con Videoshow, que fue levantado al mes por bajo rendimiento. En 2007 retomó Sábados Circulares en Crónica TV por iniciativa de Héctor Ricardo García, pero el ciclo no recuperó la resonancia original y tuvo una corta duración.

Mancera falleció el 29 de agosto de 2011 a los 80 años, con la sensación amarga por el trato recibido en el medio. Aun así, el formato que desarrolló se mantiene en la memoria colectiva: su nombre suele mencionarse cuando se habla de programas ómnibus.

Hoy el recuerdo de Sábados Circulares evoca un programa que acompañó las tardes de la audiencia, ofreció grandes transmisiones —como la boda de Palito Ortega— y presentó, por primera vez en televisión, a figuras emergentes como Maradona, dejando una huella perdurable en la historia de la televisión argentina.

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