Las dificultades en relaciones personales y laborales, según el abogado litigante y experto en comunicación Jefferson Fisher, suelen deberse menos a la falta de afecto y más a fallos en la forma de comunicarse.
En una entrevista con Steven Bartlett en The Diary Of A CEO, Fisher presentó un método basado en cinco claves para una comunicación auténtica, explicó cómo afrontar la manipulación emocional y ofreció ejemplos prácticos aplicables al día a día.
Trayectoria y motivaciones de Jefferson Fisher
Fisher, especializado en litigios por lesiones personales, detectó patrones de mala comunicación tanto en juicios como al preparar a clientes para situaciones de alta presión. Esa experiencia le permitió observar cómo el miedo al conflicto y la falta de herramientas para gestionarlo están en la raíz de muchos conflictos interpersonales.
El experto sostiene que la comunicación tiene un costo real, aunque a menudo invisible, y que la capacidad de dialogar se puede desarrollar de forma deliberada y sostenida con práctica y atención.
Las cinco claves para una comunicación auténtica
1. Autenticidad: Fisher plantea que ser genuino es la base de la confianza. Si no se puede mostrar la propia verdad, no se establece una relación real. La falta de autenticidad suele venir de entornos inseguros donde ocultar la propia naturaleza fue una estrategia de supervivencia.
2. Reducir las distracciones: advierte sobre el impacto negativo de las tecnologías en la atención. La presencia completa en una conversación —sin móviles u otras interrupciones— refuerza el vínculo emocional y permite diálogos significativos.
3. Evitar la sobreexplicación: recomienda respetar los silencios, elegir el momento adecuado para intervenir y no llenar las conversaciones con explicaciones innecesarias, porque hablar en exceso puede delatar inseguridad y debilitar el mensaje.
4. Empatía práctica: ante el dolor ajeno, propone acciones concretas en lugar de ofrecimientos vagos. Gestos sencillos —como llevar comida o ayudar con una tarea— suelen ser más útiles que promesas generales.
5. Manejo del conflicto y del gaslighting: diferencia entre mentir y el gaslighting, que es una forma de manipulación destinada a hacer dudar de la propia realidad. Señala que cualquiera puede incurrir en estas conductas, conscientes o no, y que afectan especialmente a personas con apego ansioso que buscan validación constante. Para protegerse recomienda limitar la exposición, usar respuestas neutrales como “gracias por compartir” y evitar quedarse atrapado en los juegos manipulativos.
Género, validación y reparación: factores clave en los conflictos
Fisher observa diferencias en cómo se regula la emoción según el género: muchos hombres tienden a procesar sentimientos en soledad, mientras que muchas mujeres buscan co-regulación con la pareja. Subraya que validar las emociones del otro y reparar con frecuencia los pequeños roces son las mejores defensas contra la erosión de la confianza.
“Las relaciones no se rompen por un gran error, sino por cientos de oportunidades perdidas para reparar”, resume el experto.
Aplicaciones prácticas en la vida diaria
Al aplicar estas claves, Fisher destaca la importancia de la autenticidad y de los gestos cotidianos. Recordar el nombre de quienes trabajan en segundo plano o acordar no usar el teléfono en ciertas comidas son ejemplos de cómo la presencia y los detalles pequeños fortalecen las relaciones.
En desacuerdos sobre la autonomía —como el uso del móvil en la pareja— recomienda negociar acuerdos sostenibles y soluciones prácticas que respeten las necesidades de cada uno. Mantener tiempo y aficiones personales también refuerza la atracción y la sinceridad dentro de la relación.
El valor de resignificar el conflicto
Fisher plantea que el conflicto no es intrínsecamente negativo ni positivo, sino inevitable y potencialmente constructivo si se enfrenta con autenticidad y voluntad de reparar. La comunicación eficaz pasa por validar la experiencia ajena, retomar el diálogo cuando haga falta y abordar los asuntos de uno en uno para evitar acumulaciones.
Al cerrar la entrevista, enfatiza que la fuerza de una comunicación eficaz está en las interacciones diarias: esos pequeños momentos son los que determinan la calidad de los vínculos y, en última instancia, la identidad personal.


