La Comisión Europea está a punto de tomar una decisión que podría cambiar cómo opera WhatsApp en la Unión Europea. Las autoridades evalúan si clasificar la aplicación como “plataforma muy grande” en el marco de la Ley de Servicios Digitales (DSA).
La información, adelantada por Reuters y confirmada por portavoces de la Comisión Europea, indica que en 2025 WhatsApp superó el umbral de 45 millones de usuarios activos mensuales en la UE, alcanzando un promedio cercano a 51,7 millones.
Ese nivel de usuarios situaría a WhatsApp en la misma categoría que plataformas como Facebook, Instagram, YouTube y TikTok, que ya están sujetas a obligaciones más estrictas para combatir contenido ilegal y dañino.
Por qué Europa apunta a WhatsApp
Hasta ahora, la aplicación había quedado fuera de la designación de “plataforma muy grande”, porque se consideraba principalmente un servicio de mensajería privada y, por tanto, menos afectado por la DSA.
Sin embargo, con la expansión de funciones y el crecimiento de canales públicos dentro de la app, la Comisión ha revaluado esa postura.
Según Thomas Regnier, portavoz de la Comisión Europea, la intención es distinguir claramente entre la mensajería privada —que no entra en el alcance de la DSA— y los canales públicos, que actúan como redes sociales y sí quedarían regulados.
“La Comisión está evaluando activamente el caso de WhatsApp y no excluiría una futura designación”, dijo Regnier.
La DSA exige a las plataformas con más de 45 millones de usuarios activos mensuales en la UE responsabilidades adicionales para reducir la difusión de material violento, desinformación, infracciones de derechos de autor y otros riesgos digitales, con el objetivo de proteger a la ciudadanía.
Qué cambiaría en WhatsApp y sus canales públicos
Una posible clasificación como plataforma muy grande implicaría cambios inmediatos en la gestión de los canales públicos de WhatsApp. Aunque las conversaciones privadas no son objeto de la DSA, los espacios abiertos o semipúblicos sí quedarían sometidos a obligaciones concretas.
Los canales públicos tendrían que aplicar controles más estrictos para asegurar el cumplimiento de la normativa europea. Entre los contenidos prohibidos figuran material violento, pornografía explícita, desinformación y enlaces que vulneren derechos de autor, como retransmisiones deportivas no autorizadas o descargas ilegales.
Meta, la empresa matriz de WhatsApp, tendría la responsabilidad de implementar mecanismos efectivos para detectar y eliminar contenido ilícito. El incumplimiento podría acarrear multas de hasta el 6% de los ingresos globales anuales.
La regulación exigiría una vigilancia activa y respuestas rápidas ante denuncias o detecciones, en lugar de confiar únicamente en normas internas sin aplicación efectiva.
Los motivos detrás del cambio en WhatsApp en Europa
La revisión responde a una preocupación global sobre el papel de las grandes plataformas en la difusión de información y su impacto social.
En Europa, la DSA busca actualizar el marco legal ante el crecimiento y la influencia de las grandes tecnológicas. El aumento de usuarios en los canales públicos de WhatsApp ha llevado a las autoridades a considerar la aplicación como un actor relevante en la circulación de contenido, comparable a otras redes sociales.
Regnier señaló que el reto es delimitar qué partes del servicio son comunicación privada y cuáles funcionan como espacios abiertos. La Comisión está analizando la situación y mantiene la posibilidad de una designación en el futuro cercano.


