El hallazgo de un pequeño cofre romano tallado en hueso en Broadway fue considerado por National Geographic como uno de los descubrimientos arqueológicos más notables y singulares del año.
Durante una excavación de rutina realizada por Worcestershire Archaeology se recuperó un objeto extraordinario y hasta ahora único en Inglaterra; su talla y diseño representan un avance relevante para la arqueología reciente en el país.
La caja, que se encontró intacta, apareció en el yacimiento conocido como Milestone Ground, en el interior de una tumba fechada entre los siglos III y IV d.C., en un lugar con una ocupación humana documentada de más de 8.000 años, desde el Mesolítico hasta la Edad Media sajona.
En la misma campaña se identificaron otros hallazgos importantes, entre ellos el mayor cementerio romano tardío descubierto hasta la fecha en Worcestershire, con 79 enterramientos registrados.
El cofre mide apenas 68 mm de largo, 33 mm de ancho y 30 mm de profundidad y fue finamente tallado en hueso de corzo (Capreolus capreolus). Tiene una tapa deslizante que facilita el acceso a su interior y está decorado con motivos geométricos de anillos y puntos, patrones que aparecen en otros objetos romanos como dados o peines.
Lo que distingue a esta pieza es su singularidad absoluta: no se conocen ejemplares comparables en el mundo romano.
El análisis técnico indica que se trabajó con herramientas muy finas, probablemente por un artesano experimentado en labores sobre hueso, lo que permitió obtener un objeto duro, ligero y resistente. El mecanismo de tapa deslizante sugiere un uso frecuente y cotidiano.
Significado personal y contexto funerario
El pequeño cofre fue depositado con cuidado junto a los restos de una mujer joven, como parte del mayor cementerio romano tardío detectado hasta ahora en Worcestershire.
Los entierros femeninos que incluyen objetos personales son particularmente escasos en la región y habitualmente ofrecen pocos elementos para comprender la identidad, el estatus o el papel social de las mujeres en la Britania de la época. La presencia de esta caja aporta información excepcional sobre detalles íntimos de la vida femenina durante el periodo romano tardío.
Los arqueólogos consultados por National Geographic señalaron que la ubicación de la caja en la tumba sugiere un vínculo personal fuerte con la difunta, hasta el punto de interpretarla como un posible amuleto protector para la otra vida.
La calidad del material y la sofisticación de la pieza permiten inferir que la mujer contaba con cierto estatus y acceso a bienes poco comunes. La caja podría reflejar la historia de una persona dedicada al autocuidado, enterrada con un objeto vinculado a su vida diaria y a su bienestar personal.
Hipótesis médicas y proyección histórica
El examen osteoarqueológico de los restos femeninos mostró lesiones e inflamaciones articulares, indicativas de una enfermedad crónica y dolorosa.
Según el equipo, el cofre pudo haber servido como botiquín personal o como recipiente para medicinas, ungüentos analgésicos o cosméticos.
Su función exacta no se ha determinado con certeza, pero su presencia refuerza la hipótesis de un autocuidado significativo y específico. El hallazgo contribuye a replantear la comprensión sobre la autonomía femenina, el acceso a bienes personales y las prácticas médicas en la Britania romana, así como la diversidad de roles y hábitos existentes entonces.
Actualmente, un equipo de especialistas en historia romana y medicina antigua estudia el cofre mientras continúan los trabajos de conservación y análisis.
Una vez completados estos procesos, el objeto y la documentación completa de la excavación serán depositados en el Museo del Condado de Worcestershire.
El examen detallado de la pieza tiene como objetivo iluminar aspectos poco conocidos de la vida y la sociedad en la Britania tardía, ayudar a reconstruir la complejidad de los hábitos femeninos de ese periodo y plantear nuevas preguntas sobre el estatus y la salud de las mujeres romanas.


