La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reafirmó el apoyo político de la Unión Europea al pueblo iraní y defendió el uso de sanciones como la principal respuesta ante la represión de las protestas en Irán.
En una rueda de prensa en Chipre calificó la situación en Irán de “aberrante” y consideró la muerte de jóvenes manifestantes una “tragedia humana”, en referencia a la reacción de los ayatolás a las movilizaciones iniciadas a finales de diciembre.
Von der Leyen describió los hechos como abominables y subrayó la gravedad de los fallecimientos, pero evitó comentar posibles acciones militares de terceros países en la región, señalando que tales decisiones corresponden a los Estados implicados.
“No puedo comentar las actividades de otros países. Son ellos quienes deben decidir qué hacer”, manifestó la mandataria.
Su mensaje se produce en medio de la creciente presión internacional sobre Teherán tras semanas de protestas que comenzaron el 28 de diciembre en el Gran Bazar de Teherán, inicialmente motivadas por el deterioro de la situación económica.
Las manifestaciones se extendieron a otras ciudades y derivaron en un movimiento más amplio contra el régimen. Según la organización HRANA, con sede en EE. UU., al menos 2.615 personas han muerto por la represión; otras organizaciones opositoras elevan la cifra por encima de los 3.000, con datos procedentes de hospitales, fuentes locales y testimonios familiares.
En ese contexto, Von der Leyen defendió la estrategia de sanciones de la UE y anunció que el bloque trabaja en un nuevo paquete de medidas restrictivas.
“Estas sanciones están golpeando. Están mordiendo y tienen su efecto”, afirmó, en alusión al impacto de las medidas ya aplicadas.
A juicio de la presidenta de la Comisión, las medidas vigentes están debilitando al régimen iraní y contribuyen a impulsar un cambio político.
Von der Leyen afirmó que la imposición de sanciones responde a una demanda explícita de la población iraní.
“Al final, son las propias personas de Irán las que están luchando valientemente por un cambio. Tienen todo nuestro apoyo político”, declaró, indicando que ciudadanos iraníes han solicitado a la UE ampliar la lista de sancionados.
Señaló además que se ha pedido incluir no solo a la Guardia Revolucionaria Islámica, sino también a otros responsables de las atrocidades.
La posible ampliación de las sanciones es un tema delicado en la UE: en los últimos días los Estados miembros han discutido en privado la eventual inclusión de la Guardia Revolucionaria Islámica en la lista europea de organizaciones terroristas, decisión que requeriría unanimidad entre los 27 países.
Von der Leyen confirmó que la Comisión trabaja con los Estados miembros en reuniones a nivel de embajadores para concretar nuevas medidas.
Explicó que la intención es que el próximo paquete de sanciones se someta a consideración de los ministros de Exteriores en la reunión prevista para el 29 de enero, donde los gobiernos nacionales tendrán la última palabra y deberán aprobar las medidas por consenso.
La presidenta insistió en que la respuesta europea seguirá centrada en instrumentos políticos y económicos, con las sanciones como herramienta principal.
“Las sanciones son severas y contribuyen a impulsar el fin de este régimen y a que se produzca un cambio”, concluyó Von der Leyen.
(Con información de EFE y Europa Press)


