20 de enero de 2026
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ONU alerta que Chernóbil se quedó sin electricidad

La actividad militar cercana a la central nuclear de Chernóbil, actualmente fuera de servicio, interrumpió el suministro eléctrico externo necesario para la gestión de los residuos radiactivos del accidente de 1986, informó el OIEA este martes.

El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, dijo en redes sociales que varias subestaciones eléctricas ucranianas esenciales para la seguridad nuclear resultaron afectadas por una intensa actividad militar esta mañana.

La planta, cuyo reactor número 4 está cubierto por un sarcófago que encierra los restos del siniestro, “perdió toda la energía externa”, añadió Grossi, sin precisar quiénes eran los responsables de esa actividad militar.

Ubicada en el norte de Ucrania, Chernóbil fue escenario en 1986 del mayor accidente nuclear registrado.

El OIEA indicó que, además de las conexiones de la propia planta, la actividad militar dañó otras líneas eléctricas que suministran energía a más centrales nucleares en el país, invadido por Rusia hace cuatro años.

Grossi subrayó que el OIEA vigila activamente los acontecimientos para evaluar su impacto en la seguridad nuclear y recordó su demanda, desde el inicio de la invasión rusa, de establecer zonas libres de combate alrededor de las instalaciones nucleares ucranianas.

Rusia lanzó esta madrugada más de 30 misiles y aproximadamente 440 drones contra Ucrania; entre los objetivos atacados estuvieron subestaciones eléctricas conectadas a centrales nucleares.

Estos ataques forman parte de una serie de ofensivas contra la red energética ucraniana que han provocado apagones generalizados y cortes prolongados de calefacción en pleno invierno, con temperaturas que alcanzaron los -11 °C este martes.

‘Amenaza principal’

Las fuerzas rusas tomaron la planta el primer día de la invasión de 2022 y se retiraron semanas después.

Ucrania ha acusado repetidamente a Moscú de atacar Chernóbil y otras centrales, advirtiendo que esos ataques podrían desencadenar un desastre catastrófico.

Tras los ataques a la red eléctrica, Ucrania suele reducir la producción o desconectar temporalmente la energía en sus centrales nucleares.

En octubre, un ataque a una subestación cercana cortó el suministro eléctrico hacia la estructura de contención.

Sergiy Tarakanov, director de la planta, dijo a AFP que los niveles de radiación se mantenían estables y dentro de los límites normales.

En la sala de control, el ingeniero Ivan Tykhonenko supervisaba 19 sensores y detectores para monitorear de forma continua las condiciones del lugar.

Tarakanov recordó que parte de las aproximadamente 190 toneladas de uranio presentes en 1986 se fundieron y se hundieron en la estructura del reactor y aún permanecen en su interior.

Hay una gran preocupación por el estado del sitio y por las posibles consecuencias de nuevos daños.

Tarakanov advirtió que un impacto directo o un ataque potente en las proximidades podría comprometer la capa protectora interna.

“Si un misil o dron impacta directamente, o incluso cae cerca, produciría una especie de mini terremoto en la zona”, añadió.

(con información de EFE y AFP)

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